La calprotectina fecal es un biomarcador de inflamación intestinal que se mide en las heces. Un valor alto indica que existe inflamación en el intestino, pero no diagnostica por sí solo una enfermedad concreta. La interpretación siempre depende del contexto clínico: los valores bajos hacen menos probable una inflamación activa, mientras que los elevados suelen requerir una evaluación adicional para identificar su origen.
Qué es la calprotectina fecal y cómo funciona la prueba
La calprotectina es una proteína que se une al calcio y al zinc y que abunda en los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco. Cuando estos neutrófilos migran a la mucosa intestinal en respuesta a una inflamación, liberan calprotectina, que acaba apareciendo en las heces. Por eso se considera un marcador indirecto de inflamación intestinal mediada por neutrófilos.
La prueba se realiza con una pequeña muestra de heces que la propia persona recoge en casa con un kit que incluye un estabilizante. El laboratorio analiza después la muestra, normalmente mediante ELISA o métodos inmunoturbidimétricos. Las pruebas cuantitativas informan de concentraciones en µg/g, y los puntos de corte habituales son: bajo (<50 µg/g), límite (50–150 µg/g) y elevado (>150–250 µg/g).
- Bajo/normal: <50 µg/g, hace menos probable una inflamación activa.
- Límite: 50–150 µg/g, puede reflejar inflamación leve, infección reciente o causas transitorias.
- Elevado: >150–250 µg/g, más probable que indique inflamación clínicamente significativa; valores >250 µg/g suelen llevar a evaluación adicional.
Los niveles pueden variar con los brotes, las infecciones, algunos medicamentos como los AINE o los inhibidores de la bomba de protones, y también con el ejercicio. Por eso, las pruebas seriadas suelen aportar más información que una medición aislada.
Cómo se realiza la prueba de calprotectina fecal
La recogida se hace en casa: se toma una pequeña cantidad de heces, se deposita en el recipiente del kit con estabilizante y se envía al laboratorio siguiendo las instrucciones del fabricante. Las condiciones previas al análisis, como la temperatura y el manejo de la muestra, pueden afectar la exactitud del resultado, así que conviene respetar las indicaciones de conservación y envío.
Cómo interpretar los valores de calprotectina fecal
Los rangos de referencia habituales se sitúan en torno a los puntos de corte ya mencionados, pero pueden variar según el laboratorio, por lo que siempre hay que leerlos junto con el informe específico. También importa el momento de la medición: los niveles tienden a subir durante los brotes y a bajar en remisión, y factores como una infección o el uso de AINE pueden elevarlos de forma temporal.
Qué significa un valor alto de calprotectina fecal
Un valor alto indica inflamación intestinal mediada por neutrófilos, pero no identifica por sí solo la causa ni diagnostica una enfermedad específica. Entre las posibles causas se incluyen la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa), las infecciones entéricas, la lesión de la mucosa por AINE y las neoplasias colorrectales.
Cuando la calprotectina está elevada, lo habitual es que el profesional sanitario plantee una evaluación adicional, como una endoscopia, pruebas de imagen o análisis complementarios, para identificar el origen de la inflamación. Es importante recordar que la calprotectina no es un marcador tumoral: mide inflamación, no cáncer, aunque la inflamación crónica no controlada se asocia a un mayor riesgo a largo plazo.
¿Es la calprotectina un marcador tumoral?
No. La calprotectina es un marcador de inflamación, no un marcador tumoral. La inflamación crónica no controlada se asocia a un mayor riesgo de cáncer colorrectal a lo largo de décadas, pero la calprotectina no detecta ni diagnostica cáncer por sí misma.
Cuándo preocuparse por la calprotectina fecal y buscar ayuda médica
Un valor elevado de forma aislada no siempre es motivo de alarma, pero los valores persistentemente altos o los síntomas graves sí requieren una evaluación médica. Conviene prestar atención a signos de alarma como dolor abdominal persistente, diarrea prolongada, sangre en heces, pérdida de peso no intencionada, fiebre, sudores nocturnos y fatiga marcada.
Está indicado acudir a un gastroenterólogo cuando la calprotectina está persistentemente elevada, los síntomas son graves o aparecen manifestaciones sistémicas. Los síntomas por sí solos no distinguen de forma fiable entre trastornos inflamatorios y no inflamatorios, por lo que los biomarcadores aportan información objetiva que ayuda a orientar las decisiones.
- Dolor abdominal persistente.
- Diarrea prolongada o cambios en el hábito intestinal.
- Sangre visible en las heces.
- Pérdida de peso no intencionada.
- Fiebre, sudores nocturnos o fatiga marcada.
- Dolor articular o manifestaciones cutáneas como eritema nodoso.
Cómo tratar o reducir los niveles altos de calprotectina fecal
No existe un tratamiento único para bajar la calprotectina: todo depende de la causa subyacente, que debe identificarse mediante una evaluación médica. En el caso de la enfermedad inflamatoria intestinal, el tratamiento lo dirige un especialista y puede incluir medicación antiinflamatoria o inmunomoduladora.
Algunos cambios dietéticos, como reducir irritantes de la mucosa y favorecer la salud microbiana con más fibra fermentable y variedad de plantas, pueden ayudar a algunas personas, pero los efectos varían. Estos cambios de estilo de vida y dieta deben valorarse con pruebas seriadas y supervisión clínica, nunca como sustituto del tratamiento médico.
- Identificar y tratar la causa subyacente con un profesional.
- Reducir el uso de AINE si contribuyen a la irritación mucosa.
- Aumentar la ingesta de fibra fermentable y variedad de plantas.
- Evitar alimentos que irriten la mucosa en cada persona.
- Realizar pruebas seriadas para monitorizar la respuesta.
El papel del microbioma intestinal en la inflamación y la calprotectina
El microbioma intestinal y el sistema inmune mucoso están estrechamente vinculados, y los microbios comensales contribuyen al mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal. La disbiosis puede reducir metabolitos beneficiosos como los ácidos grasos de cadena corta, especialmente el butirato, y favorecer la expansión de taxones proinflamatorios.
Estos cambios pueden debilitar el epitelio y estimular respuestas inmunitarias que movilicen neutrófilos, lo que a su vez elevaría la calprotectina. Conviene subrayar que se trata de vías plausibles y de asociaciones descritas en la investigación, no de causalidad probada. La calprotectina indica que hay inflamación, pero no su causa, y el perfil del microbioma aporta un contexto complementario que puede ayudar a orientar intervenciones no farmacológicas.
Cómo la prueba del microbioma aporta información complementaria
Una prueba del microbioma permite perfilar la composición taxonómica, la diversidad y el potencial funcional de la microbiota, aportando información más allá de la inflamación aislada. La secuenciación del gen 16S rRNA ofrece un perfil amplio a nivel de género, mientras que la metagenómica shotgun proporciona mayor resolución a nivel de especie y cepa.
Los resultados del microbioma deben interpretarse junto con la calprotectina, los síntomas y la valoración clínica, y no sustituyen la evaluación médica. Para un seguimiento longitudinal con pruebas repetidas, una membresía de salud intestinal puede facilitar la monitorización continua a lo largo del tiempo.
Cómo integrar la calprotectina fecal con otras pruebas en un enfoque diagnóstico
La calprotectina fecal se utiliza para cribar a pacientes sintomáticos y decidir si es necesaria una endoscopia, para monitorizar la enfermedad inflamatoria intestinal y para reducir pruebas invasivas innecesarias. Un flujo diagnóstico por pasos suele combinar la valoración de síntomas, la solicitud de calprotectina y, si está elevada, la consideración de endoscopia junto con pruebas del microbioma como complemento.
Merece la pena preguntar al clínico cómo van a cambiar los resultados el manejo, por ejemplo si un valor bajo evitaría una colonoscopia. Las pruebas son más útiles cuando reducen la incertidumbre, como al distinguir el síndrome del intestino irritable de una posible enfermedad inflamatoria intestinal o al monitorizar inflamación subclínica.
- Paso 1: Evaluar síntomas, antecedentes y pruebas básicas (hemograma, PCR/VSG, serología celiaca según indicación).
- Paso 2: Solicitar calprotectina fecal para cribado de inflamación mediada por neutrófilos.
- Paso 3: Si está elevada o persiste la sospecha, valorar endoscopia y considerar pruebas del microbioma como complemento.
- Paso 4: Usar los hallazgos combinados para personalizar dieta, estilo de vida y seguimiento; repetir pruebas para monitorizar la respuesta.
Preguntas frecuentes sobre la calprotectina fecal
¿Puede la calprotectina distinguir la enfermedad de Crohn de la colitis ulcerosa? No; la diferenciación requiere endoscopia, pruebas de imagen y anatomía patológica. ¿Las infecciones pueden elevar la calprotectina? Sí, la enteritis aguda la eleva con frecuencia y puede requerir cultivos o PCR para distinguirla de la enfermedad inflamatoria intestinal.
¿Los AINE afectan a los niveles? Pueden causar irritación de la mucosa y aumentar moderadamente la calprotectina. ¿Los cambios dietéticos pueden bajarla? Pueden reducir la inflamación en algunas personas, pero los efectos varían y deben evaluarse con pruebas seriadas y supervisión clínica. ¿Cuándo conviene ver a un especialista? Si la calprotectina está persistentemente elevada, los síntomas son graves o aparecen signos sistémicos.