Factores que determinan la profundidad adecuada
No existe una profundidad universal que sirva para todas las pruebas del microbioma intestinal. La elección depende del tipo de muestra, del objetivo del análisis, de la tecnología utilizada y del nivel de detección que se necesite.
Diversidad y complejidad microbiana
Las comunidades con mayor diversidad pueden requerir más lecturas para capturar especies raras o de baja abundancia. En muestras con menor diversidad, una profundidad moderada puede ser suficiente para caracterizar los grupos principales. Por eso, la profundidad óptima varía entre personas y entre estudios.
Objetivo de la prueba
Si el objetivo es perfilar la comunidad de forma amplia, suele ser necesario un mayor esfuerzo de secuenciación. Si se busca detectar o seguir un grupo microbiano concreto, puede bastar una profundidad menor. Del mismo modo, una prueba exploratoria y una prueba clínica con fines de seguimiento pueden tener requisitos distintos.
Tecnología de secuenciación
La plataforma utilizada influye en la longitud de las lecturas, la precisión y el rendimiento. Métodos como la secuenciación del gen 16S rRNA se centran en marcadores bacterianos y suelen requerir menos datos. La metagenómica shotgun secuencia todo el ADN de la muestra y, por lo general, necesita mayor profundidad para cubrir la diversidad y las funciones microbianas.
Cómo se mide la profundidad de secuenciación
Lecturas por muestra
La medida más directa es el número de lecturas obtenidas por muestra. Un mayor número de lecturas puede mejorar la detección, pero también aumenta el coste, el tiempo de análisis y la carga computacional. La cifra adecuada depende del equilibrio entre sensibilidad necesaria y recursos disponibles.
Curvas de rarefacción
Las curvas de rarefacción muestran cómo aumenta el número de especies o unidades taxonómicas observadas a medida que se añaden lecturas. Cuando la curva se aplana, añadir más profundidad aporta menos información nueva. Estas curvas ayudan a estimar si la profundidad empleada fue suficiente para el objetivo del análisis.
Cobertura y exhaustividad
La cobertura indica qué fracción de la comunidad o del genoma queda representada en los datos. La exhaustividad valora cuánta diversidad microbiana se ha capturado. Ambas métricas ayudan a interpretar si una prueba intestinal tiene la resolución necesaria para detectar los grupos microbianos de interés.
¿Cuánta profundidad se necesita?
No hay un número único. En análisis con marcadores como el 16S, pueden ser suficientes desde miles hasta decenas de miles de lecturas por muestra, según el objetivo. En metagenómica shotgun, son habituales profundidades mayores, a menudo millones de lecturas por muestra, porque se analiza un rango más amplio de material genético. La profundidad debe definirse según la pregunta clínica o científica, no solo por una cifra aislada.