Qué cambios intestinales podrían producirse
Al reducirse la fibra, puede disminuir el sustrato disponible para los microorganismos que fermentan carbohidratos vegetales. También pueden cambiar las especies microbianas y los metabolitos presentes en el intestino. La respuesta varía según la dieta previa, la composición individual del microbioma y otros factores; no se puede predecir el resultado de una persona solo por el tipo de dieta.
Una menor cantidad de fibra puede modificar el volumen y la frecuencia de las deposiciones y, en algunas personas, contribuir al estreñimiento. Otras personas describen menos gases o hinchazón, pero eso no demuestra que la dieta trate la causa de sus síntomas. Los cambios en el microbioma, por sí solos, tampoco indican necesariamente un problema de salud.
Posibles beneficios y límites de la evidencia
Algunas personas informan de saciedad o pérdida de peso. Si ocurre, puede relacionarse con cambios en la ingesta total de energía, la variedad de alimentos o la eliminación de productos concretos; no hay evidencia suficiente para atribuirlo a un efecto probado de la dieta sobre el microbioma. Las afirmaciones sobre claridad mental, inflamación o mejora de enfermedades autoinmunes no están confirmadas como beneficios de la dieta carnívora mediante ensayos clínicos robustos.
La pérdida de peso no es igual para todos ni puede calcularse de antemano. No existe un plazo garantizado para perder 20 libras —unos 9 kg— ni una cifra de kilos que se aplique a todas las personas. Los cambios iniciales de peso pueden incluir variaciones de líquidos, y una pérdida rápida no necesariamente es sostenible ni adecuada.
Riesgos y precauciones
Una dieta que excluye todos los alimentos vegetales puede dificultar cubrir las necesidades de fibra y de ciertos nutrientes. La cantidad de nutrientes que se obtiene depende de los alimentos elegidos, pero la restricción también puede hacer menos variada la alimentación. Una dieta rica en carnes grasas puede elevar el colesterol LDL en algunas personas; la respuesta individual varía y no se puede asumir que los análisis mejorarán.
La ausencia de fibra puede afectar el tránsito intestinal, y un consumo elevado de ciertos productos animales puede aumentar la ingesta de grasas saturadas y sal, según las elecciones alimentarias. Se desconocen bien los efectos a largo plazo de seguir esta dieta estricta. Las personas con enfermedades crónicas, embarazo, antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria o medicación que pueda verse afectada por cambios dietéticos deberían hablar con un profesional sanitario antes de hacer modificaciones importantes.
No suspendas tratamientos ni uses esta dieta para tratar una enfermedad sin orientación médica. Si aparecen síntomas persistentes o intensos, consulta con un profesional de la salud.