Cómo apoyar la microbiota y recuperar la flora intestinal
Para apoyar la microbiota, suele ser más útil construir un patrón de alimentación variado que perseguir una lista estricta de alimentos prohibidos. Incluye distintas fuentes de fibra que toleres y procura que los productos ultraprocesados no desplacen habitualmente a los alimentos nutritivos. Los cambios deben adaptarse a tus síntomas y necesidades.
La disbiosis no se confirma por tener hinchazón, estreñimiento o diarrea, y un análisis comercial de microbiota no siempre puede diagnosticar la causa de esos síntomas ni indicar un tratamiento por sí solo. No hay un medicamento universal para recuperar la flora intestinal. Los antibióticos solo deben utilizarse cuando los prescribe un profesional para una indicación concreta; no los tomes por cuenta propia para tratar una supuesta disbiosis.
¿Qué comer para fortalecer la microbiota?
Si los toleras, puedes incorporar gradualmente legumbres, verduras, frutas, avena, frutos secos y otros alimentos vegetales ricos en fibra. Yogur con cultivos vivos, kéfir y otros fermentados pueden formar parte de la dieta, pero sus efectos varían y no sustituyen el tratamiento de una enfermedad.
Síntomas y cuándo pedir ayuda
Los gases, la distensión y los cambios en las deposiciones son inespecíficos y pueden tener muchas causas. Consulta con un profesional si los síntomas persisten, empeoran o te llevan a restringir muchos alimentos. Busca atención médica ante señales preocupantes como sangre en las heces, pérdida de peso involuntaria o dolor intenso.
Un profesional puede valorar causas como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad celíaca u otras afecciones. La dieta puede ayudar a manejar algunos síntomas, pero no permite diagnosticar por sí sola una disbiosis, SIBO o permeabilidad intestinal.