Las bacterias que causan hinchazón estomacal
Este artículo explica qué bacterias pueden estar implicadas en un “estómago hinchado”, cómo se relacionan con la salud intestinal y qué factores influyen en que unas personas noten más gases, dolor y distensión que otras. Aprenderás a reconocer señales y límites de los síntomas, por qué no siempre revelan la causa raíz y cómo la comprensión del microbioma aporta contexto útil. Si te preguntas cuáles son las bacterias causing bloated stomach, aquí encontrarás una guía clara y basada en ciencia, con un enfoque responsable que subraya la variabilidad individual y la utilidad de una visión personalizada de tu intestino.
1. Introducción
1.1. ¿Qué son las bacterias que causan un estómago inflamado?
La hinchazón estomacal o abdominal es una sensación de plenitud o distensión que puede acompañarse de gases, presión o dolor. Aunque la dieta, el ritmo intestinal y la sensibilidad visceral influyen de forma importante, ciertos microorganismos también pueden contribuir. Cuando se habla de “bacterias que causan hinchazón estomacal”, no se trata solo de infecciones agudas, sino también de desequilibrios en la comunidad microbiana intestinal (microbiota) que favorecen la producción de gas, alteran la motilidad o promueven inflamación de bajo grado.
1.2. Importancia de entender las bacterias que provocan hinchazón estomacal
Comprender el papel de las bacterias ayuda a evitar suposiciones simplistas (“todo son gases”) y a tomar decisiones más informadas. Muchas personas conviven con hinchazón recurrente sin un diagnóstico claro, y el origen puede variar desde intolerancias alimentarias y constipación hasta sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, infecciones específicas o disbiosis. Conocer los mecanismos bacterianos permite enfocar pruebas, hábitos y, junto con un profesional, las intervenciones adecuadas.
1.3. El papel del microbioma en la salud digestiva y por qué es clave
El microbioma intestinal regula procesos esenciales: fermentación de fibras, producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), metabolismo de bilis, síntesis de vitaminas, integridad de la barrera intestinal y modulación inmune. Un equilibrio entre bacterias benéficas y oportunistas minimiza la producción excesiva de gases y metabolitos irritantes. Cuando se altera este ecosistema, pueden surgir síntomas como hinchazón, diarrea o estreñimiento, y mayor sensibilidad a alimentos fermentables.
2. Comprendiendo las bacterias que causan hinchazón estomacal
2.1. ¿Qué bacterias suelen estar relacionadas con la hinchazón?
No existe un único “culpable universal”. La hinchazón suele deberse a una combinación de factores: mayor fermentación de carbohidratos de difícil absorción, metabolismo microbiano que genera gas (hidrógeno, metano, dióxido de carbono, y en menor medida sulfuro de hidrógeno), tránsito intestinal lento o rápido, y sensibilidad del intestino. Entre los grupos microbianos implicados con frecuencia destacan:
- Bacterias fermentadoras que producen hidrógeno (p. ej., algunas especies de Streptococcus, Enterococcus, Escherichia y Lactobacillus en sobrecrecimiento).
- Arqueas metanogénicas (como Methanobrevibacter smithii), que consumen hidrógeno y producen metano, asociado en algunos casos a tránsito lento y distensión.
- Bacterias reductoras de sulfato (p. ej., Desulfovibrio), productoras de sulfuro de hidrógeno, un gas con olor característico y potencial irritante.
- Patógenos o bacterias oportunistas que inflaman o alteran la motilidad, como Clostridioides (Clostridium) difficile y Helicobacter pylori.
2.2. Bacterias comunes implicadas: Clostridium difficile, Helicobacter pylori, Streptococcus, entre otras
Clostridioides (Clostridium) difficile: Esta bacteria puede proliferar tras el uso de antibióticos o en situaciones de disbiosis marcada. Sus toxinas dañan la mucosa del colon, causando diarrea, dolor y, en ocasiones, hinchazón por alteración del tránsito y la fermentación residual. No todo dolor o distensión sugiere C. difficile, pero en cuadros diarreicos prolongados y tras antibióticos, debe tenerse en cuenta.
Helicobacter pylori: Coloniza el estómago y puede contribuir a gastritis. En algunos casos se asocia a sensación de plenitud temprana, dispepsia y malestar en la parte alta del abdomen. Además, al modificar la acidez gástrica, H. pylori puede influir indirectamente en el ecosistema del intestino delgado, favoreciendo el sobrecrecimiento bacteriano en determinados contextos.
Streptococcus: Es un género amplio. Algunas especies forman parte de la microbiota, pero cuando hay sobrecrecimiento en el intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés), su fermentación de azúcares puede generar más gas y contribuir a distensión y molestias. Es un ejemplo de cómo bacterias “comunes” pueden ocasionar síntomas si migran o se multiplican en el lugar inadecuado.
Otras bacterias y grupos relevantes: Escherichia coli (ciertas cepas oportunistas), Klebsiella, Enterobacter, bacterias reductoras de sulfato y arqueas metanogénicas. Su papel es variable y depende del contexto dietético, del tránsito y de la interacción con el resto del microbioma.
2.3. Cómo estas bacterias afectan el funcionamiento del intestino
- Producción de gases: La fermentación de carbohidratos no digeridos produce hidrógeno y dióxido de carbono; algunas arqueas convierten el hidrógeno en metano.
- Metabolitos bioactivos: Además de gases, se generan compuestos (p. ej., sulfuro de hidrógeno) que pueden irritar la mucosa o modular la sensibilidad.
- Motilidad intestinal: El metano se ha asociado en algunos estudios con tránsito lento y estreñimiento, lo que perpetúa la distensión por acumulación de gas y heces.
- Inflamación y barrera intestinal: Toxinas (caso de C. difficile) o lipopolisacáridos de bacterias gramnegativas pueden promover inflamación local.
- Interacción con la dieta: Un exceso de FODMAPs (carbohidratos fermentables) puede potenciar síntomas cuando hay sobrecrecimiento o disbiosis.
3. La importancia de este tema para la salud intestinal
3.1. Impacto de las bacterias en la digestión y absorción de nutrientes
La microbiota ayuda a descomponer fibras y almidones resistentes, generando AGCC (acetato, propionato, butirato) que nutren el colon y modulan la inflamación. Sin embargo, cuando la fermentación ocurre en exceso o en segmentos inadecuados (intestino delgado), la producción de gas puede superar la capacidad de absorción o expulsión, causando distensión. Además, algunas bacterias interfieren en la absorción de grasas y micronutrientes, agravando la sensación de malestar posprandial.
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3.2. Consecuencias de un desequilibrio bacteriano (disbiosis)
El desequilibrio —o gut bacteria imbalance— puede traducirse en menor diversidad microbiana, pérdida de bacterias beneficiosas (p. ej., productoras de butirato) y aumento de oportunistas. Esto no solo predispone a hinchazón, también puede relacionarse con mayor sensibilidad intestinal, heces irregulares y respuestas inflamatorias. La disbiosis es un estado funcional: depende de la interacción entre genes microbianos, dieta, fármacos y estilo de vida.
3.3. La relación entre bacterias patógenas y síntomas como gases, dolor y hinchazón
Las bacterias patógenas en el estómago o en el intestino, y las oportunistas en sobrecrecimiento, pueden desencadenar procesos que culminan en espasmo, dolor y acumulación de gas. A veces el síntoma es difuso (distensión general) y en otras se focaliza (dolor epigástrico con H. pylori, dolor cólico con disbiosis colónica). Es crucial entender que el mismo síntoma (hinchazón) puede originarse por mecanismos distintos en cada persona.
4. Señales, síntomas y riesgos asociados a las bacterias causantes de hinchazón
4.1. Signos comunes: sensación de plenitud, gases excesivos, dolor abdominal
La distensión visible, la sensación de “globo” tras las comidas, eructos o flatulencias abundantes y dolor leve a moderado son comunes. En el SIBO, los síntomas suelen empeorar con comidas ricas en carbohidratos fermentables. La acidez o plenitud temprana puede sugerir un componente gástrico. Los patrones diarios (mejoría al despertar, empeoramiento a lo largo del día) también aportan pistas.
4.2. Riesgos a largo plazo: inflamación crónica y enfermedades digestivas
La mayoría de los cuadros de hinchazón funcional no evolucionan a enfermedades graves. Sin embargo, infecciones no tratadas (p. ej., C. difficile) o disbiosis mantenida en el tiempo pueden asociarse con inflamación de bajo grado, alteración de la barrera intestinal y empeoramiento de síntomas digestivos. Es clave identificar señales de alarma: pérdida de peso inexplicada, sangre en heces, fiebre, vómitos persistentes, dolor intenso, anemia o inicio de síntomas en mayores de 50 años. En estos casos, consulta médica sin demora.
4.3. Cómo diferenciar entre distintas causas de hinchazón
Diferenciar entre intolerancia a lactosa o fructosa, SIBO, dispepsia, estreñimiento, hipersensibilidad visceral, celiaquía u otras causas requiere una evaluación completa. La respuesta a la dieta, los patrones temporales, los antecedentes (antibióticos, gastroenteritis previas) y pruebas específicas orientan el diagnóstico. Los síntomas por sí solos rara vez identifican con precisión la causa raíz.
5. La variabilidad individual y la incertidumbre en los síntomas
5.1. Por qué diferentes personas experimentan síntomas similares por distintas causas
Cada persona tiene un microbioma único, una motilidad intestinal propia y umbrales diferentes de sensibilidad sensorial. Dos individuos pueden comer el mismo alimento y presentar respuestas opuestas: uno apenas nota gases y otro sufre gran distensión. La genética, el estrés, el sueño, el ejercicio, los medicamentos y las experiencias previas con infecciones digestivas modulan esta respuesta.
5.2. Limitaciones de los diagnósticos basados solo en síntomas
Síntomas como “hinchazón después de comer” o “gases excesivos” son comunes y poco específicos. Sin pruebas complementarias, existe el riesgo de atribuir la causa a “bacterias” de forma indiscriminada, cuando podrían existir intolerancias, disfunciones del suelo pélvico, estreñimiento severo o incluso causas no digestivas. La exploración clínica y pruebas dirigidas reducen conjeturas y errores.
5.3. La importancia de reconocer que no todo es blanco o negro
En salud intestinal rara vez hay un villano único. Puede haber un componente bacteriano sumado a hábitos de comida rápida, estrés y sedentarismo. Asumir esta complejidad evita soluciones milagrosas y favorece procesos de mejora progresiva, informados y sostenibles en el tiempo.
6. Por qué los síntomas por sí solos no revelan la causa raíz
6.1. El papel de las bacterias en la manifestación de síntomas
Las bacterias transforman nutrientes en metabolitos. Si el intestino delgado aloja más bacterias de lo habitual, la fermentación precoz de azúcares puede generar gas y distensión antes de que el bolo alimenticio alcance el colon. En el colon, una diversidad equilibrada tiende a generar AGCC beneficiosos frente a exceso de gas. Los síntomas dependen de la localización del proceso, del tipo de bacterias y de la sensibilidad del huésped.
6.2. La diferencia entre síntomas y causas subyacentes
La distensión es una “señal final común” de múltiples mecanismos. El síntoma no diferencia entre un sobrecrecimiento de Streptococcus en el intestino delgado, una reducción de bacterias productoras de butirato en el colon, hipoclorhidria relacionada con H. pylori o estreñimiento con incremento de metano. Por ello, basar decisiones terapéuticas solo en la clínica puede conducir a estrategias ineficientes.
Chequeo intestinal en 1 minuto ¿Sueles sentirte hinchado, cansado o sensible a ciertos alimentos? Esto puede indicar un desequilibrio en tu microbiota intestinal. ✔ Solo tarda 1 minuto ✔ Basado en datos reales del microbioma ✔ Resultado personalizado Empieza el test gratis →6.3. La necesidad de análisis más precisos para un diagnóstico acertado
Pruebas como el test del aliento para SIBO, la detección de H. pylori (aliento, antígeno en heces), cultivos, paneles de patógenos y el análisis del microbioma aportan piezas del rompecabezas. Cada prueba tiene alcances y límites; el valor surge al integrarlas con la historia clínica y la exploración física. De este modo se reduce la incertidumbre y se obtienen planes más personalizados y prudentes.
7. La microbiota intestinal y su impacto en las bacterias causantes de hinchazón
7.1. ¿Qué es el microbioma y cómo influye en las bacterias patógenas y benéficas?
El microbioma es el conjunto de microorganismos y sus genes que habitan el tubo digestivo. Incluye bacterias, arqueas, virus y hongos. La composición y las funciones del microbioma determinan si predominan especies que producen butirato (generalmente asociadas a salud de la mucosa) o si, por el contrario, hay dominancia de especies oportunistas que generan más gas o compuestos proinflamatorios. El equilibrio y la resiliencia del ecosistema dificultan la colonización por patógenos y reducen la probabilidad de síntomas intensos.
7.2. Cómo un desequilibrio en el microbioma puede favorecer la proliferación de bacterias dañinas
La pérdida de diversidad, a veces tras antibióticos, estrés crónico o dietas muy restrictivas, deja nichos libres para que oportunistas proliferen. Una menor presencia de bacterias competidoras y productoras de AGCC debilita la barrera intestinal, facilitando la interacción de componentes bacterianos con el sistema inmune y aumentando la reactividad local. Este escenario puede manifestarse con distensión, heces irregulares y malestar posprandial.
7.3. La interacción entre microbioma, salud general y síntomas visibles
El intestino no opera en aislamiento. El ritmo circadiano, el eje intestino-cerebro y la actividad física modulan tanto la motilidad como la microbiota. Un microbioma robusto suele asociarse a mejor tolerancia a variaciones dietéticas y menor síntoma por la misma carga fermentable. Por ello, dos dietas iguales pueden producir sensaciones muy diferentes según el estado microbiano y la reactividad del sistema nervioso entérico.
8. Cómo los análisis del microbioma proporcionan información valiosa
8.1. ¿Qué revelan los tests del microbioma en relación con bacterias causantes de hinchazón?
Un análisis del microbioma fecal puede mostrar:
- Composición relativa: Presencia y abundancia de grupos fermentadores, reductores de sulfato o arqueas metanogénicas que podrían asociarse a gas y distensión.
- Indicadores de diversidad: La diversidad reducida puede relacionarse con menor resiliencia y mayor propensión a síntomas tras cambios dietéticos.
- Potenciales funcionales: Vías metabólicas inferidas (p. ej., producción de butirato o propionato) que orientan sobre equilibrio entre compuestos beneficiosos y fermentación excesiva.
Es importante subrayar que estas pruebas no diagnostican por sí mismas una infección aguda, pero ofrecen contexto para entender desequilibrios que podrían favorecer la hinchazón.
8.2. Tipos de pruebas microbiome disponibles y su funcionamiento
- 16S rRNA: Perfil taxonómico a nivel de género (y a veces especie) con una visión amplia de la composición bacteriana.
- Metagenómica por shotgun: Resuelve con mayor detalle taxonómico y funcional, identificando genes microbianos y rutas metabólicas con más precisión.
- Paneles de patógenos y marcadores fecales: Útiles si se sospechan bacterial infections gastrointestinal o inflamación significativa.
- Pruebas complementarias: Test del aliento (hidrógeno/metano) para intestinal bacteria overgrowth en intestino delgado, pruebas de H. pylori y, en casos seleccionados, endoscopia o colonoscopia.
8.3. Beneficios de entender la composición bacteriana personal
Conocer tu perfil microbiano no es un fin en sí mismo: es una herramienta educativa. Puede ayudar a contextualizar por qué ciertos alimentos te resultan más pesados, a identificar señales de disbiosis o de abundancias de microbios asociados a mayor producción de gas, y a conversar con tu profesional de salud con datos concretos. Si buscas una aproximación práctica y estructurada, un recurso como una prueba del microbioma puede ofrecer una fotografía de tu ecosistema intestinal que complemente otros estudios clínicos.
9. ¿Quién debería considerar hacerse un test del microbioma?
9.1. Personas con hinchazón estomacal recurrente o persistente
Si la distensión y los gases son frecuentes, especialmente tras comidas específicas, conocer tu microbiota puede aportar claves sobre fermentación, diversidad y posibles desequilibrios que orienten ajustes informados.
9.2. Individuos que experimentan síntomas gastrointestinales sin diagnóstico claro
Cuando las pruebas habituales no han revelado una causa definitiva y los síntomas persisten, un análisis del microbioma puede descubrir patrones asociados a disbiosis o sobrecrecimiento colónico que pasaron desapercibidos con otras técnicas.
9.3. Personas interesadas en mejorar su salud intestinal mediante conocimientos personalizados
Entusiastas de la nutrición, deportistas, personas con cambios de dieta o con historial de antibióticos recientes pueden beneficiarse de una visión personalizada, siempre interpretada con criterio y sin sobregeneralizar.
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9.4. Casos en los que la prueba puede ofrecer guía para intervenciones específicas
Cuando se sospecha un gut bacteria imbalance con baja diversidad o con abundancia relativa de grupos productores de metano o sulfuro, disponer de datos puede ayudar a priorizar estrategias dietéticas, hábitos y seguimiento clínico. En estos contextos, un análisis de tu microbiota puede ser una pieza útil dentro del abordaje integral.
10. Decidir cuándo realizar un análisis de microbioma: un apoyo a la decisión
10.1. Factores que indican la necesidad de una evaluación microbioma
- Hinchazón persistente por más de 4–6 semanas a pesar de cambios básicos en dieta y estilo de vida.
- Antecedentes de antibióticos con inicio de distensión y alteraciones del tránsito.
- Síntomas que varían mucho según el tipo de carbohidratos consumidos, sugiriendo fermentación diferencial.
- Negatividad de estudios iniciales (celiaquía, inflamación, patógenos evidentes) sin explicación clínica clara.
10.2. Cómo el conocimiento del microbioma puede complementar otros diagnósticos
El perfil del microbioma no reemplaza pruebas clínicas estándar ni la valoración médica. Más bien, aporta una capa adicional: ayuda a entender la función fermentativa, la diversidad y la presencia de grupos microbianos asociados a la generación de gas. Integrado con test del aliento, paneles de patógenos y valoración de la motilidad, facilita decisiones más afinadas.
10.3. Consideraciones clínicas, estilo de vida y síntomas al decidir realizar la prueba
Antes de testear, conviene revisar medicación, hábitos (fibra, FODMAPs, alcohol), sueño, estrés y ejercicio. Muchas veces, pequeños ajustes en estos pilares ya mejoran la tolerancia digestiva. Si tras optimizarlos persisten dudas o síntomas, el análisis del microbioma puede ser el siguiente paso razonable para comprender mejor tu fisiología digestiva.
11. Conclusión: conectar la comprensión de las bacterias que causan hinchazón con el conocimiento personalizado del microbioma
11.1. La importancia de entender quiénes son tus bacterias y cómo influyen en tu salud digestiva
La hinchazón no se limita a “tener gases”. Surge de la interacción entre dieta, motilidad, sensibilidad intestinal y ecología microbiana. Identificar cómo tu microbioma contribuye a la fermentación y a la producción de metabolitos que te afectan es un paso esencial para un manejo más preciso y consciente.
11.2. El papel del testing microbiome como herramienta diagnóstica y de autocuidado
Las pruebas del microbioma no diagnostican por sí solas infecciones como C. difficile o H. pylori, pero sí ofrecen contexto valioso: diversidad, abundancias relativas y potenciales funcionales. Con esa información, podrás dialogar mejor con tu profesional de salud y construir estrategias informadas que disminuyan la incertidumbre.
11.3. La inversión en conocimiento propio para mejorar la salud intestinal a largo plazo
Comprender tus patrones microbianos es invertir en decisiones más inteligentes. En lugar de soluciones genéricas, se trata de ajustar con criterio, sabiendo que cada microbioma es único. Cuando la intuición y las pruebas convergen, el cuidado digestivo se vuelve más realista, sostenible y alineado con tu biología.
Puntos clave para llevar contigo
- La hinchazón es multifactorial: no hay una sola bacteria culpable en todos los casos.
- C. difficile, H. pylori y el sobrecrecimiento de géneros como Streptococcus pueden contribuir a distensión en contextos específicos.
- El desequilibrio microbiano puede aumentar la fermentación y la producción de gases (hidrógeno, metano, sulfuro de hidrógeno).
- Los síntomas por sí solos no revelan la causa raíz; se necesitan pruebas adecuadas e integración clínica.
- El microbioma modula la tolerancia a los alimentos y la sensibilidad intestinal.
- Las pruebas del microbioma aportan contexto sobre diversidad y funciones potenciales, útiles para personalizar el abordaje.
- Señales de alarma (sangre en heces, pérdida de peso, fiebre, dolor intenso) requieren evaluación médica inmediata.
- Pequeños cambios en dieta, estrés, sueño y actividad física pueden mejorar notablemente la distensión.
Preguntas y respuestas frecuentes
¿Qué bacterias están más asociadas a un estómago hinchado?
No existe una lista cerrada, pero con frecuencia se implican sobrecrecimientos de bacterias fermentadoras (p. ej., Streptococcus, Enterococcus) y arqueas metanogénicas. En casos concretos, C. difficile y H. pylori pueden contribuir por mecanismos de inflamación o alteración de la acidez.
¿La hinchazón siempre significa que tengo una infección bacteriana?
No. A menudo se debe a fermentación excesiva por disbiosis o a factores no infecciosos como intolerancias, estreñimiento o hipersensibilidad visceral. Las infecciones agudas suelen acompañarse de otros signos, como diarrea intensa, fiebre o malestar sistémico.
¿Cómo diferenciar SIBO de otras causas de distensión?
El test del aliento (hidrógeno/metano) puede indicar sobrecrecimiento en intestino delgado, aunque tiene limitaciones. La evaluación clínica, el patrón de síntomas y la respuesta a intervenciones complementan la interpretación de los resultados.
¿Puede Helicobacter pylori causar hinchazón?
H. pylori se asocia a dispepsia, plenitud temprana y malestar epigástrico. Además, cambios en la acidez gástrica pueden influir indirectamente en la microbiota del intestino delgado, favoreciendo síntomas en ciertas personas.
Chequeo intestinal en 1 minuto ¿Sueles sentirte hinchado, cansado o sensible a ciertos alimentos? Esto puede indicar un desequilibrio en tu microbiota intestinal. ✔ Solo tarda 1 minuto ✔ Basado en datos reales del microbioma ✔ Resultado personalizado Empieza el test gratis →Si tengo estreñimiento, ¿por qué me hincho más?
El tránsito lento permite mayor acumulación de gas y heces, y facilita que las arqueas metanogénicas produzcan metano, asociado a mayor distensión en algunos casos. Tratar el estreñimiento suele mejorar la tolerancia digestiva.
¿Sirven las pruebas del microbioma para diagnosticar infecciones?
No son pruebas diagnósticas de infecciones agudas. Sin embargo, describen tu ecosistema (diversidad, grupos abundantes, potencial funcional) y ayudan a interpretar por qué ciertos alimentos o hábitos te generan más distensión.
¿Cuándo debería considerar un análisis del microbioma?
Si la hinchazón persiste semanas a pesar de ajustes razonables o si hay antecedentes de antibióticos con cambio de síntomas, puede ser útil. También cuando las pruebas iniciales no explican la clínica y necesitas una visión más personalizada.
¿Una dieta baja en FODMAPs soluciona el problema de forma definitiva?
Puede aliviar síntomas en el corto plazo al reducir sustratos fermentables, pero no es una solución universal ni permanente. Debe aplicarse de forma estructurada y, preferiblemente, con apoyo profesional para reintroducir y personalizar.
¿El uso de probióticos siempre reduce la hinchazón?
No necesariamente. La respuesta es individual y depende del tipo de cepa, dosis y del estado basal del microbioma. La selección informada, basada en síntomas y datos, suele dar mejores resultados que la experimentación indiscriminada.
¿Qué señales de alarma requieren consulta médica inmediata?
Pérdida de peso no intencionada, sangre en heces, fiebre, vómitos persistentes, dolor intenso, anemia o inicio de síntomas en mayores de 50 años. Estas manifestaciones merecen valoración médica sin demora.
¿El estrés puede incrementar la distensión?
Sí. El eje intestino-cerebro afecta motilidad, percepción del dolor y composición microbiana. Técnicas de manejo del estrés y sueño adecuado pueden reducir la intensidad de los síntomas en algunas personas.
¿Qué relación hay entre metano y estreñimiento?
El metano, producido por arqueas como Methanobrevibacter smithii, se asocia en algunos estudios a menor motilidad. Esto puede favorecer estreñimiento y distensión, aunque no es la única causa posible.
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