10 microbios intestinales que pueden influir en tu estado de ánimo
Este artículo explica, de forma clara y basada en evidencia, cómo los microbios intestinales pueden influir en tu estado de ánimo a través de vías biológicas que conectan el intestino y el cerebro. Conocerás 10 grupos y especies clave, por qué los desequilibrios microbianos pueden reflejarse en ansiedad, apatía o irritabilidad, y qué factores personales modulan estas respuestas. También aprenderás por qué los síntomas, por sí solos, no revelan la causa raíz y cómo una evaluación del microbioma puede ofrecer datos objetivos para comprender mejor tu bienestar emocional. Si te interesa cómo los microbios intestinales afectan la mente, aquí encontrarás fundamentos, matices y pasos prácticos basados en ciencia.
Introducción
El intestino alberga billones de microbios intestinales que conforman el microbioma, una comunidad dinámica con funciones que van más allá de la digestión. En la última década, la investigación ha revelado que esta ecología interna participa en el eje intestino-cerebro: un sistema de comunicación que incluye el nervio vago, señales inmunitarias, metabolitos y hormonas. Entender esta relación es cada vez más relevante, pues el estado de ánimo y la salud mental parecen estar modulados, en parte, por la microbiota intestinal. El objetivo de este artículo es explorar 10 grupos clave de microorganismos y cómo podrían influir en emociones, motivación y resiliencia al estrés. Finalmente, abordaremos la utilidad de una evaluación personalizada y qué puede aportar una prueba microbiológica para orientar decisiones informadas.
1. ¿Por qué importan los microbios intestinales en tu estado de ánimo?
Los microbios intestinales cooperan en la descomposición de fibras, la producción de vitaminas y metabolitos, y el mantenimiento de la barrera intestinal. En el ámbito neurobiológico, participan en la síntesis o modulación de neurotransmisores y neuromoduladores (como serotonina, GABA y dopamina), en la regulación del sistema inmunitario y en la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el butirato, propionato y acetato. Estos compuestos influyen en la permeabilidad intestinal y en vías inflamatorias sistémicas que alcanzan el cerebro. Además, a través del nervio vago y de la modulación del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HHS), el microbioma puede influir en la respuesta al estrés.
La evidencia científica del eje intestino-cerebro incluye estudios preclínicos y humanos que muestran asociaciones entre perfiles microbianos y síntomas de ansiedad o depresión, cambios en metabolitos (p. ej., derivados del triptófano y ácidos biliares secundarios), y efectos de intervenciones dietéticas o probióticas sobre marcadores biológicos y, en algunos casos, en medidas subjetivas del estado de ánimo. Aun así, las respuestas varían entre individuos. Pequeños desequilibrios en la composición microbiana o en sus funciones metabólicas pueden alterar la inmunidad, la inflamación o la producción de metabolitos, con posibles repercusiones emocionales, especialmente en personas vulnerables por genética, estrés crónico u otros factores.
2. Los 10 microbios intestinales que influyen en tu estado de ánimo
A continuación se presentan grupos y especies destacadas por su posible papel en la producción de neurotransmisores, en la regulación inmunitaria y en la integridad de la barrera intestinal. Esta lista no es exhaustiva, pero recoge actores frecuentes en la literatura científica relacionados con el eje intestino-cerebro.
Descubra la prueba del microbioma
Laboratorio de la UE con certificación ISO • La muestra se mantiene estable durante el envío • Datos seguros según el RGPD
2.1. Bacterias productoras de serotonina (Clostridia formadoras de esporas y otras moduladoras de células enteroendocrinas)
Aunque la serotonina cerebral se sintetiza localmente, aproximadamente el 90% de la serotonina corporal se produce en el intestino por células enteroendocrinas, cuya actividad puede ser inducida por bacterias comensales, en especial ciertos Clostridia formadores de esporas. Estos microbios no “envían” serotonina al cerebro directamente, pero al regular la motilidad, la sensibilidad visceral y la señalización vagal, pueden influir en el bienestar. Además, metabolitos bacterianos derivados del triptófano pueden dirigir este aminoácido hacia rutas que favorecen o limitan la disponibilidad de precursores de serotonina. Los cambios en esta ecología se han asociado con síntomas como irritabilidad o hipersensibilidad al estrés en algunos estudios.
2.2. Bacterias relacionadas con la dopamina (Enterococcus, Escherichia, Bacillus, entre otras)
Varias bacterias intestinales pueden sintetizar catecolaminas o modular su disponibilidad, incluyendo dopamina y noradrenalina. Géneros como Enterococcus, Escherichia y Bacillus han mostrado capacidad para producir o alterar niveles locales de neurotransmisores. Si bien la dopamina intestinal no cruza directamente la barrera hematoencefálica, la señalización dopaminérgica periférica puede influir en la motilidad, la respuesta inmune y el eje HHS, impactando en la sensación de energía, la motivación o la respuesta al estrés. La modulación bacteriana de metabolitos y receptores también puede influir en estados de inquietud o apatía, aunque la relación causal en humanos aún se investiga.
2.3. Microbios involucrados en la producción de GABA (Lactobacillus, Bifidobacterium, Bacteroides)
El ácido gamma-aminobutírico (GABA) es un neurotransmisor inhibidor clave, relacionado con la calma y la regulación del tono ansioso. Especies como Lactobacillus rhamnosus, Bifidobacterium dentium y algunas Bacteroides producen o modulan GABA a partir del glutamato. Aunque el GABA periférico no atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica, puede actuar sobre receptores locales, modular el nervio vago y participar en un circuito de señales que influye en el estado de ánimo. Se han observado vínculos entre la presencia de estas bacterias, cambios en la reactividad al estrés y medidas subjetivas de ansiedad en estudios piloto.
2.4. Escherichia coli y su impacto en la inflamación cerebral
Escherichia coli incluye variantes comensales y patobiontes. Algunas cepas pueden aumentar la liberación de lipopolisacáridos (LPS), un componente bacteriano que activa respuestas inflamatorias. La endotoxemia metabólica, incluso de bajo grado, se ha asociado con alteraciones del estado de ánimo, fatiga y anhedonia en algunos estudios observacionales. La inflamación sistémica sostenida puede afectar la transmisión dopaminérgica y serotoninérgica en el cerebro, y alterar la señalización del eje HHS. Mantener la barrera intestinal íntegra (unido a una buena producción de moco y AGCC) ayuda a limitar el paso de LPS hacia la circulación.
Vea ejemplos de recomendaciones de la plataforma InnerBuddies
Obtenga una vista previa de las recomendaciones de nutrición, suplementos, diario de alimentos y plataformas de recetas de alimentos que InnerBuddies puede generar en función de su prueba de microbioma intestinal.
2.5. Bacteroides y su relación con la ansiedad
Bacteroides es un género abundante que participa en la degradación de polisacáridos y la producción de metabolitos importantes. Determinados perfiles altos en Bacteroides se han asociado con patrones dietéticos ricos en proteínas y grasas, y con cambios en ácidos biliares y vías inmunes. Algunos estudios han observado correlaciones entre mayor abundancia relativa de Bacteroides y síntomas de ansiedad; otros hallazgos no siempre son consistentes. La clave parece estar en el equilibrio: las funciones metabólicas de Bacteroides pueden ser beneficiosas en contextos, pero, en exceso o junto a baja diversidad, podrían relacionarse con inflamación de bajo grado y disconfort emocional.
2.6. Firmicutes y su impacto en la energía y el estado de ánimo (p. ej., Faecalibacterium, Roseburia, Eubacterium)
Firmicutes es un filo diverso. Subgrupos como Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia y Eubacterium son productores clave de butirato, un AGCC con funciones antiinflamatorias y de soporte para los colonocitos. El butirato contribuye a la integridad de la barrera intestinal y modula la expresión génica en vías inmunes y neuronales. Menor abundancia de productores de butirato se ha vinculado con mayor inflamación y síntomas depresivos en algunos estudios. Por el contrario, un “núcleo” saludable de productores de AGCC podría asociarse con mayor estabilidad emocional al reducir el ruido inflamatorio que impacta el eje intestino-cerebro.
2.7. Lactobacillus y Bifidobacterium: aliados en la estabilidad emocional
Lactobacillus y Bifidobacterium son géneros frecuentes en probióticos estudiados por su seguridad y efectos fisiológicos. Algunas cepas específicas han mostrado potencial para modular el GABA, reducir marcadores de inflamación y mejorar medidas subjetivas de estrés. Bifidobacterium longum y B. breve, al igual que Lactobacillus rhamnosus y L. helveticus, se han investigado en contextos de ansiedad y estrés. No todas las cepas son iguales ni actúan de la misma manera, pero su presencia en un microbioma diverso suele asociarse con menor inflamación, mejor metabolismo de carbohidratos complejos y comunicación más “resiliente” entre intestino y cerebro.
2.8. Prevotella y su posible efecto en el apetito emocional
Prevotella, a menudo asociada a patrones dietéticos ricos en fibra, puede influir en la producción de metabolitos que modulan la saciedad y la señalización intestinal. Algunos trabajos han vinculado perfiles altos de Prevotella con una mayor sensibilidad a dietas ricas en carbohidratos complejos en términos de control del apetito y energía percibida. Sin embargo, la relación con el estado de ánimo es compleja: diferentes especies de Prevotella pueden comportarse de modo distinto según el contexto dietético e inflamatorio. En algunas personas, la variación de Prevotella se asocia con fluctuaciones de apetito emocional, aunque la causalidad sigue en estudio.
2.9. Akkermansia y la regulación inmunitaria que influye en el bienestar
Akkermansia muciniphila es una bacteria que vive cerca de la capa de moco intestinal y contribuye a su renovación. Un nivel adecuado de Akkermansia se ha asociado con mejor integridad de la barrera, menor inflamación metabólica y mejor sensibilidad a la insulina. Indirectamente, una menor inflamación sistémica puede favorecer una señalización neuroendocrina más estable y un estado de ánimo más equilibrado. Al reducir la translocación de endotoxinas, Akkermansia podría limitar los picos de citoquinas proinflamatorias que, en algunas personas, se correlacionan con síntomas de fatiga, irritabilidad o bajo ánimo.
2.10. Microbios menos conocidos con impacto neurológico potencial (Clostridium butyricum, Blautia, Ruminococcus, Parabacteroides)
Más allá de los “habituales”, especies como Clostridium butyricum (productor de butirato), Blautia spp., Ruminococcus spp. y Parabacteroides distasonis generan metabolitos con efectos en la inflamación, el metabolismo de ácidos biliares y la señalización del triptófano. Cambios en estas comunidades pueden modular rutas hacia quinurenina, indoles y otros compuestos con efectos sobre microglía y barrera hematoencefálica. Aunque la evidencia clínica aún se está consolidando, su papel en la orquesta metabólica del microbioma sugiere que podrían contribuir a la variabilidad individual en resiliencia al estrés y reactividad emocional.
3. ¿Por qué el desequilibrio en el microbioma puede afectar tu estado emocional?
El equilibrio de la microbiota intestinal (equilibrio de la flora intestinal) mantiene una barrera mucosa sana, produce AGCC y regula el sistema inmune. Cuando se altera —por dieta pobre en fibra, estrés crónico, infecciones, antibióticos, sueño irregular, alcohol o enfermedades—, pueden aumentar marcadores inflamatorios y disminuir metabolitos neuroprotectores. Este “ruido” biológico puede impactar vías relacionadas con depresión y ansiedad, incluyendo el eje HHS, la neurotransmisión monoaminérgica y la plasticidad sináptica. Síntomas frecuentes relacionados con posibles desequilibrios son ansiedad leve a moderada, irritabilidad, fatiga, niebla mental, apetito desregulado y alteraciones del sueño.
La inflamación y el estrés oxidativo son mediadores clave. El LPS y citoquinas proinflamatorias pueden modificar la actividad de enzimas que desvían el triptófano hacia la ruta de la quinurenina, reduciendo la disponibilidad para sintetizar serotonina y generando metabolitos neuroactivos. Además, el exceso o defecto de ciertos ácidos biliares y la disbiosis del microbioma digestivo puede influir en receptores como FXR y TGR5, con efectos sistémicos que incluyen el metabolismo energético y la inflamación, factores todos que inciden en la percepción de ánimo y vitalidad.
4. La variabilidad individual y la incertidumbre en los efectos del microbioma
No existen “recetas” universales. La genética, el patrón dietético, la actividad física, el estrés psicosocial, la exposición a antibióticos, el entorno y el ritmo circadiano influyen en la composición y función del microbioma intestinal. Dos personas con síntomas parecidos pueden tener perfiles microbianos muy distintos; y dos personas con perfiles similares pueden sentir efectos diferentes en su estado de ánimo. Además, la microbiota es altamente plástica: cambios en la dieta o el estilo de vida pueden modificar la producción de metabolitos y el tono inflamatorio en días o semanas.
Autoevaluación en 2 minutos ¿Es útil para ti un test del microbioma intestinal? Responde a unas pocas preguntas rápidas y descubre si un test del microbioma es realmente útil para ti. ✔ Solo toma 2 minutos ✔ Basado en tus síntomas y estilo de vida ✔ Recomendación clara sí/no Comprobar si el test es adecuado para mí →Por ello, interpretar la influencia del microbioma en el estado emocional requiere cautela y contexto. La literatura científica avanza rápido, pero aún hay limitaciones al predecir con precisión el impacto emocional a partir de una lista de síntomas. Lo apropiado es integrar señales clínicas, hábitos de vida y datos objetivos —por ejemplo, de diversidad microbiana y funciones potenciales—, sabiendo que la causalidad puede ser bidireccional: el estrés y el bajo ánimo también alteran el microbioma, cerrando bucles de retroalimentación.
5. Por qué las señales externas o síntomas no revelan la causa raíz
Muchos síntomas digestivos y emocionales son inespecíficos. Ansiedad, tristeza persistente, niebla mental, distensión abdominal o cambios en el apetito pueden tener múltiples causas: desde déficit de sueño y estrés laboral hasta intolerancias alimentarias, efectos de fármacos, infecciones previas o variaciones en bacterias intestinales. Guiarse exclusivamente por síntomas puede llevar a suposiciones equivocadas. Por ejemplo, la fatiga puede asociarse con inflamación de bajo grado, anemia, hipotiroidismo, disbiosis o simplemente con insuficiente descanso.
La dificultad radica en que las mismas señales externas pueden emerger de mecanismos internos distintos. Sin una evaluación objetiva, es complejo distinguir si predomina una alteración inmunitaria, una carencia de productores de butirato, una translocación microbiana aumentada o una dieta que favorece metabolitos proinflamatorios. Un análisis microbiológico ofrece un mapa más detallado del ecosistema intestinal y de su potencial funcional, ayudando a comprender si lo que se observa desde fuera corresponde con un desequilibrio “dentro”.
6. El papel del microbioma intestinal en la salud mental: más allá de los síntomas
El microbioma intestinal no es un “interruptor” único del ánimo, pero configura el entorno biológico en el que operan las redes neuronales. En paralelo al apoyo psicológico, el ejercicio y la nutrición, optimizar la salud intestinal puede contribuir a un terreno menos propicio para la inflamación y más favorable a la resiliencia. La presencia de productores de AGCC, una barrera mucosa robusta y una señalización del triptófano balanceada pueden mejorar la calidad del entorno sistémico en el que se regulan el estrés y la motivación.
Los efectos a largo plazo de los desequilibrios microbianos incluyen mayor vulnerabilidad a picos inflamatorios, disfunción de la barrera intestinal y metabólica, y una mayor reactividad al estrés. Sin prometer soluciones milagrosas, comprender y cuidar el microbioma puede ser parte de un enfoque integral de salud mental, siempre dentro de un marco realista, multidisciplinar y personalizado.
7. ¿Qué puede revelar una prueba de microbioma en relación con tu estado de ánimo?
Existen varias metodologías para analizar el microbioma: desde secuenciación de 16S rRNA (que identifica géneros y, en algunos casos, especies) hasta metagenómica de escopeta (que permite inferir funciones y rutas metabólicas). Algunos test también integran metabolómica fecal o marcadores de inflamación intestinal. Aunque no diagnostican trastornos del estado de ánimo, estos análisis pueden ofrecer insights útiles para entender si existe disbiosis y qué funciones microbianas podrían estar alteradas.
Una prueba puede aportar datos como:
- Diversidad alfa y beta: indicadores de riqueza y equilibrio del ecosistema.
- Abundancia de productores de AGCC (p. ej., Faecalibacterium, Roseburia, Eubacterium).
- Presencia relativa de Akkermansia (asociada a la integridad mucosa).
- Perfiles de géneros potencialmente proinflamatorios o liberadores de endotoxinas.
- Indicadores indirectos de metabolismo del triptófano y ácidos biliares.
- Señales de desequilibrio del microbioma digestivo que podrían relacionarse con síntomas emocionales o de estrés.
Interpretar estos resultados debe hacerse con cautela y, a ser posible, con apoyo profesional que contextualice los hallazgos con tu historia clínica, dieta, estilo de vida y objetivos. Si te interesa comprender tu perfil microbiano con mayor detalle, puedes informarte sobre opciones de análisis de microbiota intestinal, como la prueba del microbioma, que aporta una fotografía de tu ecosistema intestinal y sus posibles desequilibrios.
8. ¿Quién debería considerar realizar una prueba microbiológica?
Podría ser útil para:
Conviértete en miembro de la comunidad InnerBuddies
Realice una prueba de microbioma intestinal cada dos meses y observe su progreso mientras sigue nuestras recomendaciones
- Personas con síntomas emocionales persistentes (ansiedad leve, apatía, irritabilidad) sin causa clara tras evaluación clínica básica.
- Individuos con trastornos inflamatorios, síndrome de intestino irritable o molestias digestivas recurrentes que coinciden con estrés o cambios en el estado de ánimo.
- Personas que han experimentado cambios importantes en dieta, sueño, viajes o uso de antibióticos y quieren entender su impacto microbiano.
- Quienes buscan una base objetiva para personalizar hábitos (fibra, patrones de alimentación, higiene del sueño, manejo del estrés) con expectativas realistas.
La interpretación de una prueba debe realizarse de forma crítica. No se trata de etiquetar “bacterias buenas” y “malas”, sino de comprender funciones y equilibrios. En algunos casos, combinar el análisis microbiológico con orientación nutricional y estrategias de estilo de vida puede facilitar intervenciones graduales y sostenibles. Si buscas una aproximación estructurada, consultar una evaluación de tu microbiota puede ser un primer paso para convertir síntomas inespecíficos en datos accionables.
9. Cuándo es recomendable decidirse por la evaluación microbiológica
Considera la evaluación cuando:
- Tienes síntomas digestivos y cambios emocionales intermitentes (p. ej., estrés que empeora el intestino y, a su vez, el ánimo) y deseas entender si existe un bucle intestino-cerebro implicado.
- Has intentado cambios dietéticos generales sin resultados claros y quieres personalizar mejor tus decisiones.
- Existen antecedentes de infecciones gastrointestinales, uso reciente de antibióticos o enfermedades que alteran la microbiota.
- Buscas una referencia basal para monitorizar cómo evoluciona tu microbioma con cambios de estilo de vida.
La detección temprana de desequilibrios del microbioma no sustituye la atención médica, pero puede ofrecer información valiosa sobre diversidad, barrera intestinal y rutas metabólicas que modulan la inflamación y, secundariamente, el bienestar emocional. Con esa base, es más viable estructurar un plan personalizado y medir progresos en el tiempo.
Conclusión
El estado de ánimo no depende solo de la mente: también es biología. El microbioma intestinal modula vías inflamatorias, metabólicas y neuroendocrinas que influyen en cómo nos sentimos y respondemos al estrés. Diversos microbios —desde productores de butirato hasta moduladores de la mucosa— pueden favorecer un entorno más estable, mientras que la disbiosis puede asociarse con irritabilidad, fatiga o ansiedad. Dada la variabilidad individual, los síntomas por sí solos rara vez revelan la causa raíz. Explorar tu microbioma con herramientas adecuadas puede aportar claridad y guiar decisiones más informadas dentro de un enfoque integral y responsable de la salud intestinal y emocional.
Puntos clave
- Los microbios intestinales influyen en el eje intestino-cerebro a través de metabolitos, inmunidad y señalización nerviosa.
- Productores de butirato y moduladores de la mucosa contribuyen a una barrera intestinal sana y menor inflamación sistémica.
- La serotonina, el GABA y la dopamina se ven modulados indirectamente por la microbiota, afectando ánimo y respuesta al estrés.
- Los síntomas (ansiedad, fatiga, irritabilidad) son inespecíficos y no siempre revelan la causa subyacente.
- La variabilidad individual es alta; el mismo perfil microbiano no produce iguales efectos en todas las personas.
- Una prueba de microbioma ofrece datos sobre diversidad, especies clave y funciones potenciales relacionadas con la inflamación.
- Interpretar resultados requiere contexto clínico, historia dietética y estilo de vida, evitando conclusiones simplistas.
- Comprender tu microbioma puede orientar intervenciones personalizadas y más medibles a lo largo del tiempo.
Preguntas y respuestas frecuentes
¿Los microbios intestinales “fabrican” felicidad?
No de forma directa. Influyen en vías biológicas (metabolitos, inmunidad, señalización vagal) que pueden modular el ánimo. El bienestar emocional depende de múltiples factores psicológicos, sociales y biológicos.
¿Puedo saber si tengo disbiosis por mis síntomas?
No con certeza. Síntomas como hinchazón o fatiga son inespecíficos y pueden tener múltiples causas. Un análisis microbiológico ofrece una imagen más objetiva del ecosistema intestinal.
¿Los probióticos solucionan la ansiedad o la depresión?
No son tratamientos universales ni sustituyen atención médica. Algunas cepas han mostrado efectos beneficiosos en estudios, pero las respuestas son variables y suelen funcionar mejor como parte de un plan integral.
¿Qué papel tiene la dieta en el estado de ánimo y el microbioma?
Una dieta rica en fibra y variedad vegetal favorece productores de AGCC y menor inflamación. Cambios dietéticos pueden modular metabolitos que impactan el eje intestino-cerebro, pero requieren constancia y personalización.
¿La serotonina intestinal llega al cerebro?
No cruza directamente la barrera hematoencefálica. Sin embargo, regula funciones intestinales y la señalización que, a través del vago y vías inmunes, puede influir en el estado de ánimo.
Autoevaluación en 2 minutos ¿Es útil para ti un test del microbioma intestinal? Responde a unas pocas preguntas rápidas y descubre si un test del microbioma es realmente útil para ti. ✔ Solo toma 2 minutos ✔ Basado en tus síntomas y estilo de vida ✔ Recomendación clara sí/no Comprobar si el test es adecuado para mí →¿El estrés puede alterar mi microbiota?
Sí. El estrés crónico afecta motilidad, secreciones y barrera intestinal, y puede cambiar la composición microbiana. Esto, a su vez, puede retroalimentar la reactividad al estrés.
¿Qué mide una prueba de microbioma útil para el estado de ánimo?
Diversidad microbiana, abundancia de productores de AGCC, bacterias asociadas a la mucosa, y perfiles con potencial proinflamatorio. Algunos análisis infieren funciones como metabolismo del triptófano o ácidos biliares.
¿Cuánto tarda en cambiar el microbioma con la dieta?
Pueden observarse cambios en días o semanas, aunque la estabilización requiere más tiempo. La consistencia en patrones saludables es más importante que cambios puntuales.
¿La baja diversidad microbiana siempre es mala?
No siempre, pero una mayor diversidad suele asociarse con resiliencia y estabilidad funcional. El contexto (especies presentes y funciones) es tan importante como la diversidad en sí.
¿Puedo interpretar mi test sin ayuda profesional?
Es posible revisar resultados básicos, pero la interpretación clínica y la personalización suelen beneficiarse del apoyo de profesionales formados en microbioma y nutrición.
¿Los antibióticos afectan al estado de ánimo a través del intestino?
Pueden alterar de forma marcada la microbiota, reduciendo diversidad y productores de AGCC. En personas sensibles, esto podría acompañarse de cambios en energía o ánimo, generalmente transitorios.
¿El ejercicio influye en el microbioma y el estado de ánimo?
Sí. La actividad regular se asocia con mayor diversidad microbiana y AGCC, además de beneficios directos sobre neurotransmisores y estrés. Es una herramienta valiosa en un plan integral.
Palabras clave
microbios intestinales, microbiota intestinal, equilibrio de la flora intestinal, microbioma digestivo, bacterias intestinales, microbioma relacionado con el estado de ánimo, eje intestino-cerebro, ácidos grasos de cadena corta, butirato, inflamación de bajo grado, triptófano, serotonina, GABA, dopamina, barrera intestinal, Akkermansia, Faecalibacterium, Lactobacillus, Bifidobacterium, Bacteroides, Prevotella