Qué es la prueba GI-MAP y qué mide
La prueba GI-MAP (GI Microbial Assay Plus) es un análisis de heces que utiliza PCR cuantitativa para detectar microorganismos y marcadores concretos relacionados con la salud digestiva. En lugar de secuenciar todo el microbioma, se centra en objetivos definidos: bacterias patógenas, parásitos, virus, hongos, bacterias comensales y oportunistas, además de marcadores digestivos, inmunes e inflamatorios. Por eso se describe como una prueba dirigida y no como un mapa completo del ecosistema intestinal.
Qué información puede aportar el panel
- Presencia de patógenos y parásitos que pueden asociarse a síntomas digestivos.
- Niveles relativos de grupos bacterianos comensales y oportunistas.
- Detección de hongos y virus incluidos en el panel.
- Marcadores digestivos, como la elastasa pancreática y la glucuronidasa beta.
- Marcadores inmunes e inflamatorios, como la IgA secretora y la calprotectina.
- Genes de resistencia a antibióticos, cuando el panel los incluye.
Esta información puede ayudar a un profesional sanitario a formular preguntas clínicas más precisas. No confirma por sí sola una enfermedad ni identifica la causa única de los síntomas.
Qué no es la prueba GI-MAP
No es una secuenciación completa del microbioma intestinal, ni una prueba de cribado general para todas las personas, ni un sustituto de pruebas médicas validadas como la calprotectina fecal, las pruebas de imagen, la endoscopia o las pruebas de aliento. Sus resultados se interpretan junto con los síntomas, la historia clínica, la medicación y otros hallazgos de laboratorio.
Cuándo suele plantearse
Puede tener sentido ante síntomas digestivos persistentes, diarrea crónica, hinchazón, sospecha de infección o malabsorción, cuando un profesional considera que los resultados podrían cambiar el enfoque del manejo. En personas sin síntomas, como chequeo general o para intentar optimizar el microbioma, su utilidad suele ser más limitada.