Las tres fases de la dieta baja en FODMAP
El enfoque habitual consta de tres fases: una reducción breve de los alimentos altos en FODMAP, la reintroducción ordenada de grupos concretos y una alimentación personalizada que limite solo aquello que se haya identificado como desencadenante. La supervisión de un dietista-nutricionista con experiencia en SII ayuda a mantener una alimentación variada y nutricionalmente adecuada.
1. Reducción temporal
Durante un periodo limitado, se sustituyen algunos alimentos altos en FODMAP por alternativas bajas en FODMAP. Esta fase no está pensada para convertirse en una restricción permanente. Si no hay mejoría, conviene revisar el enfoque con un profesional en lugar de prolongar la eliminación por cuenta propia.
2. Reintroducción
Se prueban de forma planificada alimentos o grupos de FODMAP, normalmente de uno en uno y en cantidades graduales, mientras se observan los síntomas. Un registro de comidas y síntomas puede ayudar a interpretar las respuestas, aunque no sustituye la orientación profesional.
3. Personalización
Con los resultados de las pruebas, se reincorporan los alimentos tolerados y se limitan solo los que causan problemas de forma consistente. El objetivo es ampliar la variedad de la dieta tanto como sea posible, no evitar todos los FODMAP indefinidamente.
Ideas de alimentos bajos en FODMAP
La tolerancia depende de la porción y de la preparación. Algunas opciones que suelen encajar en porciones adecuadas incluyen arroz, avena, patata, huevos, carnes o pescados sin aderezos altos en FODMAP, y frutas o verduras seleccionadas. Consulta una guía actualizada o a un dietista para adaptar las porciones y elegir alternativas apropiadas. Revisa también las etiquetas: algunos productos procesados contienen ingredientes como cebolla, ajo, miel o polioles.