Niveles de calprotectina: ¿Cuándo representan una preocupación?
- La calprotectina fecal es una proteína liberada por neutrófilos que indica inflamación intestinal; no mide “estrés” general, sino proceso inflamatorio local.
- Rangos orientativos en adultos: < 50 µg/g normal; 50–120 µg/g gris; > 120–150 µg/g elevado; > 250–300 µg/g sugiere inflamación moderada-alta compatible con EII activa.
- Niños pequeños pueden tener valores basales más altos; interpretar con rangos por edad y contexto clínico.
- AINEs, infecciones, pólipos, neoplasias, diverticulitis y gastroenteritis pueden elevar la calprotectina sin ser EII.
- Resultados intermedios requieren repetir en 2–8 semanas y revisar fármacos, dieta y síntomas.
- Calprotectina alta no es diagnóstico definitivo de Crohn o colitis ulcerosa; se confirma con endoscopia, histología y otras pruebas.
- Microbioma alterado (disbiosis) se asocia con inflamación; una prueba del microbioma puede complementar el estudio y orientar intervenciones dietéticas.
- La dieta rica en fibra, prebióticos y patrones tipo mediterráneo favorece el microbioma y puede ayudar a modular la inflamación.
- Si hay sangre en heces, pérdida de peso involuntaria, fiebre persistente o dolor intenso, consulta médica inmediata.
- Combina calprotectina, síntomas y pruebas de microbioma para un plan de manejo personalizado y seguimiento.
Introducción
La calprotectina fecal se ha convertido en uno de los biomarcadores más útiles y accesibles para evaluar inflamación del tubo digestivo sin procedimientos invasivos. Se trata de un complejo proteico abundante en los neutrófilos que, al liberarse en la luz intestinal durante procesos inflamatorios, puede medirse de forma estable en las heces. Por su sensibilidad para detectar inflamación orgánica —a diferencia de los síntomas, que pueden ser inespecíficos—, resulta clave al diferenciar trastornos funcionales como el síndrome del intestino irritable (SII) de condiciones inflamatorias como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Sin embargo, interpretar sus “niveles de calprotectina” exige contexto: valores intermedios pueden verse por infecciones, uso de fármacos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o incluso tras episodios de gastroenteritis. Al mismo tiempo, la comprensión del estado del microbioma intestinal aporta otra capa de información que ayuda a explicar por qué algunas personas mantienen inflamación persistente y cómo intervenir con nutrición, probióticos o cambios de estilo de vida. En las siguientes secciones exploraremos qué mide exactamente la calprotectina, cómo se relaciona con el microbioma, qué pruebas existen para caracterizarlo y cómo traducir los hallazgos en acciones clínicas y cotidianas significativas. También revisaremos limitaciones, consideraciones éticas y próximos pasos para integrar estos datos en una estrategia de salud digestiva personal y basada en evidencia.
¿Qué son los niveles de calprotectina y por qué son importantes en la prueba del microbioma intestinal?
La calprotectina es un complejo de proteínas (S100A8/S100A9) abundante en neutrófilos y monocitos que actúa como alarmina: cuando hay daño o inflamación en la mucosa intestinal, los neutrófilos migran al lumen y liberan calprotectina, la cual es resistente a la degradación fecal. Por ello, su medición en heces refleja la magnitud de la actividad inflamatoria a nivel de la mucosa, más que procesos funcionales sin inflamación orgánica. En adultos, valores < 50 µg/g suelen considerarse normales; entre 50 y 120 µg/g o incluso 150 µg/g constituyen una “zona gris” que amerita reevaluación clínica y, con frecuencia, repetición de la prueba; cifras por encima de 120–150 µg/g se interpretan como elevadas, y > 250–300 µg/g sugieren inflamación significativa a moderada/alta. En la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la calprotectina se correlaciona razonablemente con actividad endoscópica, siendo útil tanto para el cribado inicial como para el seguimiento de respuesta terapéutica y predicción de recaídas. No obstante, un resultado aislado no es diagnóstico de EII: infecciones bacterianas (por ejemplo, Campylobacter, Salmonella, Clostridioides difficile), diverticulitis, pólipos o neoplasias también pueden elevar la calprotectina. Además, fármacos como los AINEs (ibuprofeno, naproxeno) y, ocasionalmente, altas dosis de inhibidores de bomba de protones, pueden producir incrementos. La edad modifica la interpretación: lactantes y niños pequeños tienen valores basales más elevados, y deben utilizarse rangos específicos por edad. ¿Cómo encaja esto con la prueba del microbioma intestinal? El estado del microbioma —diversidad, composición, presencia de patobiontes, genes funcionales— influye en la homeostasis mucosa: una disbiosis puede aumentar la permeabilidad intestinal, estimular la infiltración neutrofílica y, por ende, elevar la calprotectina. Por ello, cuando los resultados de calprotectina implican inflamación leve o persistente sin causa clara, una evaluación del microbioma puede aportar claves sobre fermentación, producción de butirato, dominancia de taxones oportunistas o resiliencia tras antibióticos. En resumen, los calprotectin levels orientan la necesidad de pruebas adicionales; si bien la calprotectina no “forma parte” técnica del análisis del microbioma, es un compañero clínico que guía cuándo y cómo explorar el ecosistema intestinal con mayor detalle.
¿Qué es una prueba de microbioma intestinal y cómo se realiza?
Una prueba de microbioma intestinal es un análisis, generalmente de heces, que caracteriza la composición y, según la tecnología, el potencial funcional de las comunidades microbianas que habitan el intestino. Hay enfoques basados en secuenciación del gen del ARN ribosomal 16S, que ofrecen una visión a nivel de género y, en ocasiones, especie; otros, como la metagenómica de escopeta (shotgun), proporcionan mayor resolución taxonómica y funcional, detectando genes asociados con rutas metabólicas (por ejemplo, producción de ácidos grasos de cadena corta como butirato, propionato y acetato). El procedimiento estándar incluye un kit de recolección domiciliaria con un medio estabilizador que permite conservar la muestra a temperatura ambiente durante un periodo limitado; el usuario deposita una pequeña cantidad de heces en el tubo, lo sella y lo envía al laboratorio. La bioinformática procesa lecturas de secuenciación, construye perfiles de abundancia relativa y los compara con bases de datos de referencia para generar un informe interpretativo. La precisión depende de la profundidad de secuenciación, la calidad del control de contaminación, la base de datos empleada y los algoritmos de asignación taxonómica. Aunque el microbioma es dinámico, perfilarlo en un punto en el tiempo puede ser clínicamente útil, sobre todo si hay síntomas o marcadores —como calprotectina— que sugieren disfunción o inflamación. Además, el análisis permite examinar indicadores como diversidad alfa/beta, razón Firmicutes/Bacteroidetes (con utilidad limitada por su simplificación), presencia o sobrecrecimiento de Enterobacteriaceae, y proxies de funciones como degradación de mucina o capacidad de generar butirato mediante genes but y buk. Si buscas una evaluación práctica con guía nutricional, un test del microbioma intestinal que incluya asesoramiento puede traducir los hallazgos a recomendaciones concretas sobre fibra, prebióticos y alimentos específicos. Productos como la prueba del microbioma de InnerBuddies ofrecen recopilación sencilla, informe detallado y orientación dietética, lo que resulta especialmente útil si tus niveles de calprotectina sugieren inflamación leve o recurrente y deseas intervenir sin demora mientras coordinas estudios médicos adicionales.
¿Por qué es importante comprender la composición de tu microbioma?
El microbioma influye en la digestión de polisacáridos complejos, la producción de metabolitos bioactivos y la educación del sistema inmunológico de la mucosa. Una comunidad rica en productores de butirato (p. ej., Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia spp., Eubacterium rectale) favorece la integridad epitelial al nutrir colonocitos, promover un pH luminal favorable y atenuar vías proinflamatorias como NF-κB. Por el contrario, una disbiosis con reducción de diversidad, pérdida de productores de butirato y aumento de bacterias oportunistas o proinflamatorias puede fomentar permeabilidad, activar neutrófilos y, en consecuencia, elevar la calprotectina. Más allá del intestino, ejes intestino-cerebro e intestino-metabolismo conectan la microbiota con el estado de ánimo, la sensibilidad al estrés, el control glucémico y la regulación de lípidos. En enfermedades crónicas, desde EII hasta síndrome metabólico, alergias o incluso enfermedad hepática grasa, el microbioma actúa como modulador; comprender su estado permite pasar de intervenciones genéricas a estrategias personalizadas. Por ejemplo, si el perfil muestra baja abundancia de Bifidobacterium y Akkermansia, puedes priorizar prebióticos como inulina y galacto-oligosacáridos, polifenoles de frutos rojos y fibra viscosa para apoyar el moco y la saciedad. Si hay sobrerrepresentación de Enterobacteriaceae, una estrategia gradual con fibras fermentables bien toleradas, reducción de azúcares libres y control de grasas saturadas puede disminuir endotoxemia posprandial. Además, medir el microbioma en paralelo con marcadores objetivos (calprotectina, lactoferrina fecal, PCR ultrasensible) habilita un seguimiento robusto: si una intervención nutricional reduce la calprotectina y normaliza funciones microbianas (por ejemplo, genes de síntesis de butirato aumentan), se obtiene una validación fisiológica. En este contexto, una prueba del microbioma intestinal con interpretación clínica práctica cierra el ciclo entre datos y acción, ayudándote a decidir si necesitas una colonoscopia temprana, si conviene retirar AINEs, o si la principal palanca es dietética y de estilo de vida, siempre en coordinación con tu equipo de salud.
¿Cómo influye la dieta en la salud del microbioma?
La dieta es el modulador más poderoso y accesible de la ecología intestinal. Las fibras fermentables (inulina, FOS, GOS, pectinas, betaglucanos, almidón resistente) actúan como prebióticos que alimentan bacterias beneficiosas, resultando en mayor producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), especialmente butirato, con efectos antiinflamatorios locales. Patrones dietéticos estilo mediterráneo —ricos en verduras, legumbres, frutas, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva y pescado— se asocian con mayor diversidad microbiana y abundancia de productores de butirato, así como con marcadores inflamatorios sistémicos más bajos. Por otra parte, dietas altas en emulsificantes, azúcares refinados, grasas saturadas y ultraprocesados se han vinculado con mayor permeabilidad y disbiosis. Cuando la calprotectina está elevada, ajustar la dieta puede no resolver por sí solo un brote de EII activo, pero sí apoyar la mucosa y potencialmente reducir la carga inflamatoria basal, complementando el tratamiento médico. Los probióticos selectos (por ejemplo, mezclas específicas con evidencia en pouchitis o en prevención de diarrea asociada a antibióticos) pueden ser útiles en subgrupos, aunque su efecto depende del contexto microbiano y la cepa. La introducción de fibra debe ser gradual en personas con distensión o SII, y puede ser contraproducente en estenosis o EII grave activa; siempre conviene individualizar y, si aparecen signos de alarma, priorizar evaluación médica antes de cambios intensos. La sinergia dieta-calprotectina es práctica: si, tras 6–8 semanas de una intervención dietética bien implementada, la calprotectina disminuye y los síntomas mejoran, tienes una pista objetiva de eficacia. Un informe de microbioma que detalle tolerancia potencial a fibras, repertorio fermentador y disbiosis específica, como el que ofrece la prueba del microbioma de InnerBuddies, permite seleccionar alimentos y prebióticos con mayor precisión en vez de depender de ensayo y error. En conjunto, una dieta antiinflamatoria individualizada puede ser una herramienta poderosa para modular los calprotectin levels y apoyar la remisión mucosa a largo plazo.
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¿Qué se puede aprender de los resultados de la prueba del microbioma?
Los informes de microbioma suelen presentar métricas de diversidad (alfa, beta), perfiles taxonómicos por filo, familia y género, y, según la tecnología, inferencias funcionales. Interpretarlos va más allá de listas: lo relevante es conectar hallazgos con síntomas, marcadores como la calprotectina y objetivos clínicos. Por ejemplo, baja diversidad con escasez de Lachnospiraceae y Ruminococcaceae, junto con calprotectina moderadamente elevada, sugiere pérdida de funciones tróficas y barrera comprometida; aquí conviene priorizar fibras fermentables toleradas, polifenoles (cacao puro, bayas, té verde), legumbres bien cocidas y almidón resistente de patata o arroz enfriado, con monitorización de síntomas y calprotectina. Una sobreabundancia de especies sulfatorreductoras (p. ej., Desulfovibrio) junto con gases y diarrea puede apuntar a exceso de sustratos proteicos y azufrados; reducir ultraprocesados y carnes curadas, y aumentar fibra soluble, puede mitigar el H2S colónico. La presencia elevada de Enterobacteriaceae y genes de LPS puede relacionarse con inflamación de bajo grado; estrategias específicas de prebióticos y polifenoles (granada, uva morada, arándanos) podrían ayudar. Por el contrario, abundancia saludable de Bifidobacterium y Akkermansia se asocia con mejor metabolismo de mucina y resistencia de la barrera. La prueba también permite evaluar efectos de antibióticos o AINEs, ayudando a planear la recuperación: aumento gradual de prebióticos, alimentos fermentados bien tolerados (yogur natural, kéfir, chucrut pasteurizado opcional según tolerancia) y, si corresponde, probióticos con respaldo en la indicación. De manera práctica, la combinación de marcadores objetivos (calprotectina que desciende de 180 a 60 µg/g) y un informe que muestre recuperación de productores de butirato y mayor diversidad respalda la eficacia de las intervenciones y reduce la incertidumbre del paciente. Soluciones llave en mano como un kit de prueba del microbioma con asesoría ayudan a traducir resultados en menús, listas de la compra y ajustes progresivos, evitando cambios drásticos que comprometan la adherencia. En definitiva, los datos del microbioma amplifican la utilidad de la calprotectina, porque brindan causas plausibles y rutas para la corrección, en lugar de limitarse a cuantificar el daño.
¿Cuándo considerar hacerse una prueba de microbioma intestinal?
Existen escenarios en los que un perfil de microbioma complementa de forma estratégica los resultados de calprotectina. Si presentas síntomas digestivos persistentes (dolor abdominal, distensión, alteraciones del ritmo intestinal) y tus niveles de calprotectina son normales o ligeramente elevados, una prueba de microbioma puede ayudar a distinguir un trastorno funcional con disbiosis de una inflamación orgánica en evolución. Si tienes historia de antibióticos recientes, infecciones gastrointestinales o uso crónico de AINEs, caracterizar el microbioma puede orientar la recuperación de funciones perdidas. En pacientes con EII en aparente remisión clínica pero con calprotectina discretamente elevada (por ejemplo, 120–200 µg/g), entender el estado de los productores de butirato y la diversidad puede dirigir ajustes dietéticos y, en coordinación médica, decisiones terapéuticas más finas. También es útil en prevención y bienestar: antecedentes familiares de EII o cáncer colorrectal, junto con hábitos dietéticos subóptimos, podrían beneficiarse de un mapeo basal para monitorear a lo largo del tiempo. Considera que el microbioma es sensible a cambios de dieta y medicación: idealmente, mantén hábitos estables durante una o dos semanas previas a la toma de muestra para obtener una imagen representativa; evita probióticos nuevos y suplementos de fibra en los 5–7 días previos si tu objetivo es un “estado basal”. Consulta a tu médico si tu calprotectina supera 150 µg/g o si hay signos de alarma (sangre en heces, fiebre, pérdida de peso, anemia, dolor intenso): en estos casos, la prioridad puede ser endoscopia y pruebas específicas, utilizando el microbioma más adelante para optimizar mantenimiento. Para quienes desean combinar información práctica con asesoramiento, la prueba del microbioma de InnerBuddies integra recogida de muestra, análisis y recomendaciones de dieta, proporcionando una ruta clara para actuar mientras avanzas con estudios médicos cuando es necesario. En resumen, si tus calprotectin levels dejan preguntas abiertas, un análisis de microbioma es una inversión informativa que puede mejorar la toma de decisiones.
¿Cuáles son las limitaciones y consideraciones éticas de la prueba del microbioma?
Aunque las pruebas del microbioma abren posibilidades prometedoras, tienen limitaciones. En primer lugar, el microbioma es dinámico: una medición puntual captura una “fotografía” influida por la dieta reciente, el tránsito, el estrés y el ciclo menstrual; por tanto, las conclusiones deben integrarse con marcadores longitudinales como la calprotectina repetida. En segundo lugar, los métodos varían: 16S es más asequible pero menos resolutivo que la metagenómica, y las inferencias funcionales no equivalen a mediciones directas de metabolitos. En tercer lugar, la causalidad es compleja: la disbiosis puede ser causa o consecuencia de la inflamación; por ello, un valor alto de calprotectina con disbiosis no distingue de inmediato si modificar la microbiota resolverá el proceso subyacente o si se requiere tratamiento farmacológico. Éticamente, se debe garantizar la privacidad y el uso responsable de los datos: almacenamiento seguro, anonimización y consentimiento informado sobre finalidades analíticas. Además, evitar la medicalización excesiva es clave: no todos los hallazgos requieren intervenciones invasivas; el contexto clínico manda. En niños, mujeres embarazadas y personas mayores, la interpretación exige rangos y consideraciones específicas. Finalmente, la accesibilidad económica y la equidad importan: promover pruebas con valor clínico añadido y asesoría que traduzca resultados en acciones es más ético que vender paneles sin implicaciones prácticas. En cuanto a la calprotectina, su sensibilidad no implica especificidad: hay falsos positivos por uso de AINEs o infecciones autolimitadas; y falsos negativos en inflamación segmentaria limitada. Así, la prudencia dicta repetir la prueba en valores grises, suspender temporalmente AINEs si es posible (siempre con aprobación médica), descartar infecciones y, ante dudas, realizar endoscopia. Un enfoque integrado que combine microbioma, calprotectina y clínica, con respeto a la privacidad y transparencia en la comunicación de incertidumbres, maximiza el beneficio y minimiza riesgos.
Conclusión: el poder de conocer tu microbioma para una vida más saludable
La calprotectina fecal ofrece una ventana confiable hacia la inflamación intestinal, ayudando a distinguir cuadros funcionales de procesos orgánicos. Sin embargo, su verdadero poder emerge al integrarla en un marco más amplio que incluya historia clínica, pruebas de laboratorio adicionales, imagen endoscópica cuando corresponde y el mapa del microbioma. Este ecosistema influye en la barrera mucosa, el tono inmunológico y la generación de metabolitos antiinflamatorios; por ende, optimizarlo a través de dieta, prebióticos, probióticos con evidencia y hábitos saludables puede traducirse en menos inflamación y mejores síntomas. Los rangos de calprotectina orientan las decisiones: valores normales aportan tranquilidad; los intermedios exigen prudencia, repetición y revisión de factores confusores; los elevados requieren evaluación médica prioritaria. A lo largo de este proceso, un análisis de microbioma con acompañamiento —como el que ofrece InnerBuddies mediante su test del microbioma— convierte datos complejos en pasos claros: qué comer, qué evitar, qué suplementos considerar y cómo monitorear. Al final, lo que importa no es un número aislado, sino una estrategia iterativa: medimos, intervenimos, reevaluamos y aprendemos. Para muchas personas, este ciclo significa menos incertidumbre, tratamientos más precisos y una relación más proactiva con su salud digestiva. Si tus calprotectin levels te preocupan o si luchas con síntomas persistentes, considera dar el siguiente paso: aliéntate con la información correcta, coordina con tu profesional de salud y apóyate en la ciencia del microbioma para construir, día a día, un intestino más fuerte.
Key Takeaways
- La calprotectina fecal es un biomarcador de inflamación intestinal; no diagnostica por sí sola, pero orienta el camino diagnóstico.
- Adultos: < 50 µg/g normal; 50–120/150 µg/g intermedio; > 120–150 µg/g elevado; > 250–300 µg/g sugiere actividad moderada-alta.
- Niños pequeños pueden presentar valores basales más altos; usar rangos por edad.
- AINEs, infecciones, pólipos y neoplasias pueden elevar calprotectina sin ser EII.
- Repetir la prueba en 2–8 semanas ante valores grises y revisar fármacos y síntomas.
- El microbioma modula la barrera y la inflamación; disbiosis puede elevar la calprotectina.
- La dieta mediterránea y fibras prebióticas favorecen productores de butirato y reducen inflamación.
- Una prueba del microbioma con asesoría traduce hallazgos en acciones concretas.
- Combinar calprotectina, clínica y microbioma mejora precisión y seguimiento.
- Consultar de inmediato ante signos de alarma: sangre en heces, fiebre, pérdida de peso, dolor intenso.
Preguntas y respuestas
1) ¿Qué indica un nivel de calprotectina fecal alto?
Un valor elevado indica inflamación en la mucosa intestinal, pero no especifica la causa. Puede deberse a EII (Crohn o colitis ulcerosa), infecciones, pólipos, neoplasias, diverticulitis o efectos de fármacos como AINEs.
2) ¿Cuáles son los rangos normales en adultos?
Generalmente, < 50 µg/g se considera normal; 50–120/150 µg/g es una zona gris; > 120–150 µg/g es elevado; y > 250–300 µg/g sugiere inflamación significativa. Cada laboratorio puede usar umbrales ligeramente distintos.
3) ¿Cómo cambian los rangos en niños?
Los lactantes y niños pequeños tienden a tener valores más altos de base, por lo que deben usarse rangos por edad y contextualizar con síntomas. La interpretación pediátrica requiere experiencia clínica específica.
4) ¿Pueden los AINEs elevar la calprotectina?
Sí. Fármacos como ibuprofeno o naproxeno pueden irritar la mucosa y aumentar la calprotectina. Si es seguro, se recomienda suspenderlos temporalmente y repetir la prueba según criterio médico.
5) ¿Sirve la calprotectina para diferenciar SII de EII?
Sí, ayuda a distinguir entre trastornos funcionales y orgánicos: valores normales apuntan a SII, mientras que valores altos orientan a EII u otras causas inflamatorias. No obstante, no sustituye a la endoscopia cuando hay sospecha clínica fuerte.
6) ¿Cada cuánto repetir la prueba si el resultado es intermedio?
Entre 2 y 8 semanas es razonable, corrigiendo factores confusores y observando síntomas. Si persiste la elevación o aparecen signos de alarma, se recomienda evaluación especializada.
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7) ¿El microbioma puede influir en la calprotectina?
Sí. La disbiosis puede dañar la barrera y aumentar el reclutamiento de neutrófilos, elevando la calprotectina. Optimizar el microbioma con dieta y prebióticos puede ayudar a modular la inflamación.
8) ¿Tiene sentido hacerme una prueba del microbioma si la calprotectina es normal?
Puede ser útil si hay síntomas persistentes o interés en optimización preventiva. La prueba puede revelar disbiosis funcionales que no necesariamente elevan la calprotectina.
9) ¿Qué dieta ayuda a reducir la inflamación intestinal?
Un patrón tipo mediterráneo con fibras prebióticas, legumbres, frutas, verduras, cereales integrales, aceite de oliva y pescado. Se aconseja limitar ultraprocesados, azúcares libres y grasas saturadas.
10) ¿Los probióticos sirven para bajar la calprotectina?
Algunas cepas y combinaciones muestran beneficios en contextos específicos, pero la evidencia es heterogénea. Selección basada en diagnóstico y tolerancia individual es clave.
11) ¿Qué relación hay entre butirato y calprotectina?
El butirato nutre colonocitos y tiene efectos antiinflamatorios; más productores de butirato suelen asociarse con menor inflamación. Perfiles pobres en estos productores pueden correlacionarse con calprotectina más alta.
12) ¿Cómo se integra la calprotectina con la endoscopia?
La calprotectina orienta la necesidad y urgencia de endoscopia, y ayuda a monitorear la respuesta al tratamiento entre procedimientos. No reemplaza la visualización y biopsia cuando estas son indicadas.
13) ¿Cuándo debo consultar de inmediato?
Si hay sangre en heces, fiebre persistente, pérdida de peso no explicada, dolor intenso, anemia o calprotectina muy alta. Estos signos requieren atención médica prioritaria.
14) ¿Una prueba del microbioma puede guiar mi alimentación?
Sí, al identificar carencias funcionales y desequilibrios, puede orientar fibras y alimentos específicos. Servicios como la prueba del microbioma de InnerBuddies traducen datos en planes dietéticos personalizados.
15) ¿La calprotectina puede bajar solo con dieta?
En casos leves o por disbiosis, una dieta bien diseñada puede contribuir a reducirla. En EII activa moderada-alta, la dieta es coadyuvante y no sustituye terapias indicadas por el especialista.
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