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Enfermedad inflamatoria intestinal: síntomas y causas

La enfermedad inflamatoria intestinal incluye principalmente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Sus señales pueden incluir diarrea persistente, dolor abdominal, sangre en las heces, pérdida de peso y fatiga. En este artículo aprenderás cómo reconocerlas, dónde puede doler la inflamación intestinal, qué factores se relacionan con la EII, cómo se diagnostica y cuándo es importante solicitar atención médica.
What are four symptoms of inflammatory bowel disease

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) incluye principalmente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Las señales más frecuentes son diarrea persistente, urgencia para evacuar, dolor abdominal, sangre o moco en las heces, pérdida de peso y cansancio. Estos síntomas no permiten confirmar un diagnóstico por sí solos, pero si persisten, se repiten o empeoran conviene consultar con un profesional sanitario.

En esta guía encontrarás cómo reconocer los signos de alerta, dónde puede doler la inflamación intestinal, qué enfermedades se consideran EII, cuáles son sus posibles causas y qué pruebas suelen utilizarse para estudiarla.

¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal?

La EII es un grupo de enfermedades crónicas en las que existe inflamación del aparato digestivo. Sus dos formas principales son:

  • Colitis ulcerosa: afecta al recto y al colon. La inflamación suele comenzar en el recto y extenderse de forma continua por la capa interna del intestino.
  • Enfermedad de Crohn: puede afectar a cualquier zona del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano. La inflamación suele aparecer en segmentos y puede afectar a capas más profundas de la pared intestinal.

Ambas pueden alternar periodos de actividad, conocidos como brotes, con periodos de menor actividad o remisión. La intensidad y la combinación de síntomas varían de una persona a otra.


Cuatro síntomas frecuentes de la EII

Un síntoma aislado y ocasional suele tener muchas causas posibles. La persistencia, la recurrencia y la asociación con otros signos son más importantes que un número concreto de días.

1. Diarrea persistente y urgencia fecal

La diarrea relacionada con la EII puede consistir en deposiciones blandas o líquidas frecuentes, urgencia para llegar al baño, evacuaciones nocturnas o sensación de no haber terminado. En la colitis ulcerosa puede aparecer moco o sangre. En la enfermedad de Crohn puede relacionarse con la inflamación o con dificultades para absorber algunos nutrientes.

Una infección digestiva puede causar diarrea durante unos días, pero los síntomas que no mejoran, reaparecen con frecuencia o interrumpen el sueño deben comentarse con un médico.

2. Dolor abdominal y cólicos

El dolor puede sentirse como cólicos, presión o molestias persistentes. En la enfermedad de Crohn puede localizarse en la parte inferior derecha del abdomen cuando afecta al íleon, aunque la localización no permite identificar la enfermedad. En la colitis ulcerosa puede aparecer en la parte baja del abdomen y acompañarse de urgencia o deposiciones frecuentes.

Los gases, el estreñimiento, las infecciones y otros trastornos también pueden producir dolor abdominal. Por eso es importante valorar el dolor junto con la duración, la intensidad y el resto de los síntomas.

3. Sangre o moco en las heces

La sangre roja visible, las heces muy oscuras o la mezcla de sangre y moco requieren valoración médica, especialmente si también hay diarrea o dolor. La colitis ulcerosa activa puede producir sangrado rectal, pero las hemorroides, las fisuras y otras enfermedades también pueden causarlo.

Una pérdida de sangre mantenida puede contribuir a la anemia. Sus posibles señales incluyen cansancio, palidez, mareo o falta de energía, aunque estos síntomas también tienen otras causas.

4. Pérdida de peso y fatiga

La inflamación, el dolor, la diarrea, la disminución del apetito o una absorción deficiente pueden asociarse con pérdida de peso involuntaria. El cansancio puede relacionarse con la propia inflamación, la anemia, un sueño alterado o déficits nutricionales. En niños y adolescentes, la EII también puede afectar al crecimiento y al desarrollo, por lo que requiere una evaluación pediátrica.

¿Cómo saber si puedes tener EII?

No es posible saberlo con seguridad mediante una lista de síntomas ni mediante una prueba casera. Puedes preparar una consulta anotando:

  • Cuándo comenzaron los síntomas y con qué frecuencia aparecen.
  • El número aproximado y el aspecto de las deposiciones.
  • Si hay sangre, moco, fiebre, dolor o urgencia.
  • Si los síntomas te despiertan por la noche o afectan a tus actividades.
  • Si has perdido peso sin proponértelo.
  • Los medicamentos que tomas y los antecedentes familiares de EII u otras enfermedades.

La combinación de diarrea persistente, sangrado, dolor recurrente, fiebre, pérdida de peso o fatiga intensa merece una valoración médica. El profesional puede derivarte a gastroenterología según los hallazgos.

¿Dónde duele cuando hay inflamación intestinal?

La localización depende de la zona afectada y no sirve para confirmar la EII. El dolor puede aparecer en la parte baja del abdomen, alrededor del ombligo o en el lado inferior derecho. Algunas personas presentan molestias difusas, cólicos o dolor que cambia antes o después de evacuar. Un dolor intenso, repentino o acompañado de distensión marcada, vómitos o incapacidad para evacuar necesita atención urgente.

¿Qué enfermedades producen inflamación intestinal?

Cuando se habla de EII, normalmente se hace referencia a la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Sin embargo, la inflamación intestinal también puede aparecer por infecciones, algunos medicamentos, falta de riego sanguíneo, enfermedad celíaca u otros trastornos. Por esta razón, tener diarrea o dolor no significa automáticamente que exista EII.

La EII tampoco debe confundirse con el síndrome del intestino irritable (SII). El SII puede causar dolor y cambios en el ritmo intestinal, pero no es lo mismo que una enfermedad inflamatoria que dañe el intestino. Solo la evaluación clínica y las pruebas adecuadas pueden distinguirlos.

Diferencias entre Crohn y colitis ulcerosa

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CaracterísticaColitis ulcerosaEnfermedad de Crohn
Zona habitualRecto y colon.Cualquier parte del aparato digestivo, con frecuencia el íleon y el colon.
DistribuciónInflamación generalmente continua.Inflamación en segmentos, con áreas sanas entre zonas afectadas.
SangradoPuede ser frecuente durante la actividad de la enfermedad.Puede aparecer, sobre todo si está afectado el colon.
Posibles complicacionesÚlceras, anemia y complicaciones graves del colon.Estenosis, fístulas, abscesos o fisuras, entre otras.

Esta comparación es orientativa. Los síntomas pueden solaparse y el diagnóstico requiere pruebas médicas.

¿Qué causa la enfermedad inflamatoria intestinal?

No se ha identificado una causa única. La evidencia disponible apunta a una combinación de predisposición genética, funcionamiento del sistema inmunitario y factores ambientales. Entre los elementos relacionados se incluyen:

  1. Genética: tener familiares cercanos con EII puede aumentar la probabilidad, aunque no significa que la enfermedad vaya a aparecer.
  2. Respuesta inmunitaria: en personas predispuestas, una respuesta anómala puede mantener la inflamación del aparato digestivo.
  3. Factores ambientales: el tabaquismo se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de Crohn y puede influir de manera distinta en la colitis ulcerosa. Algunos medicamentos y otros factores ambientales también pueden ser relevantes.
  4. Microbiota intestinal: las personas con EII pueden presentar cambios en la composición y diversidad de sus microorganismos intestinales. La relación es compleja y no demuestra que la microbiota sea la causa única de la enfermedad.

La dieta y el estrés no se consideran causas únicas de la EII, aunque pueden influir en cómo se sienten algunas personas o coincidir con un empeoramiento de los síntomas. No conviene atribuir un brote a un alimento concreto sin asesoramiento profesional.

¿Cómo se diagnostica la EII?

El diagnóstico suele combinar la historia clínica, una exploración y diferentes pruebas. Según el caso, pueden incluir:

  • Análisis de sangre para valorar anemia y signos de inflamación.
  • Análisis de heces para descartar algunas infecciones y medir marcadores como la calprotectina fecal.
  • Colonoscopia u otras endoscopias, a veces con biopsias.
  • Pruebas de imagen, como resonancia o tomografía, cuando se necesita estudiar zonas que no se ven con una colonoscopia.

La calprotectina fecal puede ayudar a detectar inflamación intestinal, pero no confirma por sí sola una causa concreta. El diagnóstico y el tratamiento deben establecerse con un profesional sanitario.

Tratamiento y cuidados diarios

El tratamiento depende del tipo y la actividad de la enfermedad, la zona afectada y el estado general de cada persona. Puede incluir medicamentos prescritos, seguimiento médico, apoyo nutricional y, en algunos casos, cirugía. No se debe modificar ni suspender la medicación sin hablar con el equipo que la ha indicado.

No existe una dieta universal para la EII. Durante un brote, un profesional puede recomendar ajustes temporales para mejorar la tolerancia y prevenir la deshidratación. En remisión, el objetivo suele ser mantener una alimentación suficiente y variada, adaptada a la tolerancia individual. Dormir adecuadamente, evitar el tabaco y mantener actividad física apropiada pueden apoyar el bienestar general, pero no sustituyen el tratamiento.

Una prueba del microbioma puede ofrecer información descriptiva sobre determinados microorganismos, pero no diagnostica la EII, no determina su causa y no sustituye una colonoscopia, un análisis médico ni el tratamiento indicado.

Preguntas frecuentes sobre la enfermedad inflamatoria intestinal

¿Cómo saber si tienes una enfermedad inflamatoria intestinal?

Presta atención a síntomas persistentes o recurrentes como diarrea, urgencia, dolor abdominal, sangre o moco en las heces, pérdida de peso y fatiga. Estos signos justifican una consulta, pero solo la valoración médica y las pruebas necesarias pueden confirmar o descartar la EII.

¿Qué enfermedades producen inflamación intestinal?

La EII comprende principalmente Crohn y colitis ulcerosa. También existen infecciones y otras enfermedades que pueden inflamar el intestino, por lo que no es adecuado autodiagnosticarse a partir de los síntomas.

¿Dónde duele cuando hay inflamación intestinal?

Puede doler en la parte baja del abdomen, alrededor del ombligo o en el lado inferior derecho, aunque la ubicación varía según la zona afectada. El lugar del dolor, por sí solo, no identifica la causa.

¿Qué causa la enfermedad inflamatoria intestinal?

La causa exacta no se conoce. Se considera que intervienen la genética, el sistema inmunitario, factores ambientales y cambios en la microbiota intestinal. Ninguno de estos elementos explica por sí solo todos los casos.

¿Los probióticos son recomendables para la EII?

La utilidad de los probióticos depende de la enfermedad, la cepa y la situación de cada persona; la evidencia no es uniforme. Consulta con tu gastroenterólogo antes de utilizarlos, especialmente durante un brote, si tienes defensas bajas o si sigues otros tratamientos.

Cuándo buscar atención médica urgente

Solicita atención urgente ante sangrado abundante, dolor abdominal intenso o repentino, fiebre alta, vómitos persistentes, abdomen muy distendido, desmayo, confusión o signos de deshidratación como orinar muy poco. Si los síntomas son persistentes, empeoran o afectan a tu peso y energía, pide una cita médica aunque no parezcan una urgencia.

Reconocer los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal puede ayudarte a buscar orientación a tiempo, pero no permite establecer un diagnóstico. Registrar lo que ocurre y consultar con un profesional es el paso más seguro.

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